viernes, 29 de octubre de 2010

Goodbye Vietnam.

Está claro que lo bueno se acaba pronto y es que cuando pensamos en el viaje y los sitios que hemos visitado, parece que llevemos en este país mucho tiempo, sin embargo al llegar al aeropuerto nos parece que llegamos ayer mismo...contradicciones de la vida.

Hoy para despedirnos el día se ha levantado como no lo habíamos visto hasta ahora en Hanoi, solecito, con brisa y fresquito, así como para que lo disfrutáramos y nos diera más pena irnos. A las 10h habíamos quedado con nuestras amigas Sonia y Clara, así que tras reunirnos hemos emprendido ruta. Hoy teníamos pensado hacer un recorrido a pie por el casco antiguo, para terminar de conocerlo bien a fondo, así que con la Lonely Planet en mano he ido guiando al grupo y milagrósamente he conseguido que no nos perdiéramos!

Anciano leyendo periódico.
La ruta ha sido bastante chula, pasando por calles donde se reunen los diferentes gremios, desde los que venden adornos para todo tipo de celebraciones, como los que esculpen las lápidas o los herreros...Así que de nuevo hemos conseguido que las cámaras de fotos echaran humo y eso que pensábamos que ya teníamos muchas fotos de Hanoi.

Para que digan que no se puede llevar nada en una moto.
Tras el recorrido nuestras anfitrionas nos han llevado a comer a un restaurante vietnamita donde se reune mucha gente de aquí, ocupa un edificio entero y estaba lleno hasta los topes, del nombre no me acuerdo pero intentaré buscarlo y os lo pongo, porque este sí que no viene en las guías pero merece la pena probar su comida. Me parece que el menú es siempre el mismo, tallarines de arroz, varias salsas, unos rollos vietnamitas rellenos de carne, verduras frescas y otro plato con salsa y bolas de carne picada....y como os podéis imaginar además de super bueno, ha sido bastante barato.

También se pueden llevar peces.
El tiempo en nuestro último día seguía corriendo y como parece que siempre quedan cosas por ver, nos hemos acercado al puente de  Long Bien, diseñado por Gustavo Eiffel...sí sí, el mismo de la torre. Así que lo hemos cruzado hasta el centro más o menos y disfrutado de la vista del río Rojo desde arriba, con los pescadores trabajando justo bajo el puente y un contraste de colores bastante llamativo.

Pescador en el río Rojo.
Uno de nuestros deseos antes de irnos de Hanoi era  volver a probar el Chè, una bebida a base de leche de coco, gelatinas y alguna judía que otra (extraña pero buenísima mezcla) y el helado de arroz nuevo. Así que contentos hemos realizado estas dos paradas donde hemos disfrutado como críos.

Puente Long Bien.
Nuestro taxi al aeropuerto salía a las 19h, así que como teníamos tiempo de sobra nos hemos ido a una cafetería junto a la catedral donde hemos disfrutado charlando con nuestras amigas, hablando de creencias y de otras cosas menos profundas, eso sí, conversación interrumpida por alguna que otra rata que ha hecho que nos cambiáramos de la terraza a una sala interior...y es que hoy parece el día de la rata, ya hemos visto varias la última hace unos minutos en la cafetería del aeropuerto que por cierto era más grande que Pichi.

Vespa vietnamita.
 A la hora convenida hemos ido al hotel donde el taxi ha llegado antes de la hora, así que con mucha pena nos hemos despedido de Sonia y Clara de las que nos llevamos muy buen recuerdo y una buena amistad además de un regalo super chulo que nos han hecho y que colocaremos en un buen lugar de casa.

Los cuatro en Hanoi.
 El taxi ha ido avanzando por las calles de Hanoi haciendo el recorrido que menos nos apetecía de todos los que hemos realizado en el último mes. Si tengo que destacar algo de este país es la gente, que hace que te sientas super a gusto y que disfrutes mucho de la estancia, ha sido nuestro primer viaje por Asia y la verdad es que lo hemos disfrutado muchísimo, con momentos duros ( sobretodo en los transportes) que ahora se recuerdan con "morriña" y momentos muy buenos que nos empujan a querer seguir indagando en este continente....por lo tanto, ¡hasta pronto!...y esperemos que la kilometrada en avión no se haga demasiado pesada.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Vietnam. El paraíso se llama Lac en Mai Chau

Hemos huido 2 días de Hanoi para ir a un lugar increíble, el pueblo de Lac al lado de Mai Chau.
El lunes salimos con el tiempo un poco justo, después de mirar el reloj constantemente mientras desayunábamos, ya que eran las 8:10 y aún teníamos que cruzar la ciudad para coger un bus que salía a las 9:00, cogimos un taxi y a las 8:58 llegábamos a la terminal de buses, nos habían dicho que salía a las 9h, íbamos preguntando como desesperados a todo el mundo por el bus de Mai Chau y poco a poco nos fueron guiando entre la multitud y la gran cantidad de buses que hay hasta el nuestro, pero ¡Oh! campos de soledad mustios collados, el condenado salía a las 10:00, si había uno a las 9h no lo vimos. Por lo menos es un bus grande y podemos ir anchos costó 100.000vnd para hacer unos 135 kms en 4 horas, con una parada para comer.

Descansando, aún les queda un trecho hasta el pueblo.
El bus nos dejó en un cruce, porque realmente este no llegaba a Mai Chau, ya lo ponía en la guía, así que cogimos cada uno un Xe Om (mototaxi) y nos llevo hasta el pueblo de Lac, Mai Chau no tiene nada interesante.

Nuestra habitación.
Ya en el pueblo entendimos inmediatamente que estábamos en un lugar increíble, nos habían dejado en la casa 19, todas las que ofrecen alojamiento están numeradas y tienen el precio pactado por lo que no es necesario ir de casa en casa mirando. Nuestra anfitriona es una mujer muy simpática, todas sus frases acaban con una risa pegadiza, en estos 2 días la hemos oído reír un montón de veces, nos ha instalado en una casa sobre pilares diáfana para nosotros solos, con unas esterillas en el suelo con mosquitera y si miras hacia afuera lo que ves son los arrozales, genial.

Mujer trabajando en el telar.
La estancia son 320.000vnd por día, cena y desayuno incluido, un precio increíble. Después de instalarnos hemos ido a dar una vuelta, casi todas las casas están construidas sobre pilares, el pueblo es muy tranquilo, hay muchas mujeres que debajo de sus casas tienen un pequeño muestrario de cosas para vender, algunas hechas por ellas, incluso debajo de alguna de las casas hay un telar y de vez en cuando ves a alguna trabajar en él.
Después de esta visita que nos ha dejado un buen sabor de boca, volvemos a la casa 19 para cenar y coincidencias de la vida, nos encontramos con un grupo de australianos que habíamos visto en Cao Bang, están haciendo el recorrido en motos, se les ve enormes sobre ellas.

Casa en Lac.
La cena es un espectáculo, nos ha puesto un montón de comida y muy rica, además la mujer ha brindado con los australianos y luego con nosotros con vino de arroz con las consiguientes risas por parte de ella que nos ha contagiado a todos.
Nos vamos a dormir pronto y al día siguiente después de desayunar nos vamos a dar una vuelta por los alrededores, el pueblo que hay al lado aún es más tranquilo y con casi todo el mundo nos saludamos al cruzarnos con ellos.

Mujeres trabajando.
La cena vuelve a ser una fiesta, la lástima es que los australianos se fueron por la mañana, mientras cenábamos han llegado 4 franceses que no han hecho mucho esfuerzo en saludar, van con guía. 
Cuando parece que va a ser una noche como la anterior, vemos que llegan unos músicos y otro guía se acerca a nuestra casa con unos japoneses, resulta que van a hacer una danza para todos los turistas que han venido con guía, ya que les han cobrado a parte esto, la danza la hacen en otra de las casas que tiene la dueña de la nuestra por lo que vemos que no vamos a ver nada. Al poco se nos acerca ella y nos dice que subamos, incrédulos le decimos si no hay ningún problema, ya que nosotros no hemos pagado nada y nos confirma que ninguno, así que financiados por japoneses y franceses subimos y disfrutamos del espectáculo gracias a ellos. Realizan diferentes danzas típicas de la zona y las 2 últimas nos hacen participar. Hemos pasado un buen rato y una vez finalizado nos vamos a dormir.

En bicicleta entre campos de arroz.
Han sido 2 días muy tranquilos rodeados de un entorno muy bonito. Así que tras 4 horas de minibus hemos vuelto a la realidad de Hanoi y por desgracia a nuestra última noche en Vietnam, ya que mañana volvemos a casa.

domingo, 24 de octubre de 2010

Vietnam. De visita por Hanoi

Ayer quedamos con nuestras amigas Sonia y Clara para ir a conocer sitios por Hanoi y esta mañana nos hemos puesto en marcha los cuatro.
Hemos cogido un taxi que nos ha llevado hasta la Pagoda de un solo pilar, se nota que es domingo, hay gente por todas partes, es broma, en Hanoi siempre hay gente por todas partes. Una vez vista nos hemos dirigido al museo Ho Chi Minh, aquí hemos tenido un pequeño problema, en la entrada pretendían que dejásemos las cámaras y como no nos fiábamos hemos dado media vuelta, el problema era que ya habíamos pagado la entrada, así que después de una pequeña reunión de entra tú, no mejor tú, al final he entrado con Sonia y dentro hemos alucinado cuando hemos visto a un montón de gente con cámaras, sobre todo gente del museo que te hacían ellos fotos dentro. 

Marionetas en una tienda de souvenirs
Hemos visto diferentes aspectos de la vida de Ho Chi Minh. Después nos hemos dirigido todos juntos al mausoleo que está en una avenida enorme, para luego entrar en la zona del palacio presidencial, un conjunto de edificios en el que se encuentra una casa en la que vivió Ho Chi Minh muy bonita junto a un lago con unos peces enormes, el parque es precioso y es muy tranquilo a pesar de la multitud de turistas que hay.

Sonia y Clara en el museo etnográfico
Una vez disfrutado de esta visita, nos hemos dirigido al templo de la literatura, un conjunto de edificios en el que se creó la primera universidad en Vietnam, un lugar muy tranquilo dentro de Hanoi y que no se puede dejar de ver si se pasa por Hanoi.
Como teníamos hambre nos hemos puesto manos a la obra y por fin hemos probado el pho, el plato típico de Hanoi, sopa de fideos de arroz con ternera, muy buena, no me extraña que se coma por todas partes en la ciudad.

Pho, uuummmmm!
Con el estómago lleno hemos decidido ir al museo etnográfico, hemos disfrutado, está lleno de objetos de las diferentes etnias que hay en Vietnam y su manera de vestir, parece que estás viendo cosas del pasado, pero algunos de esos objetos los hemos visto cuando estuvimos por Sapa. En el exterior hay diferentes construcciones de las mismas etnias e incluso un teatro de marionetas de agua en el que hemos visto una representación.

Escultura funeraria cogiéndose el tema
Después hemos vuelto al centro para probar un cóctel de frutas con leche condensada en un puesto callejero, nos ha gustado. De aquí nos hemos acercado a la Catedral de San José, justo cuando acababa la misa y en cuanto han salido los feligreses hemos entrado para verla y después de charlar un rato en su interior hemos ido a dar una vuelta para acabar en el hostal.
Hoy ha sido un día en el que hemos visto muchas cosas y gracias a Sonia y Clara que además nos explicaban muchas de las cosas que veíamos hemos disfrutado más si cabe.

Marioneta de agua en acción.

sábado, 23 de octubre de 2010

Vietnam. Pagoda del Perfume

Nuestro día ha comenzado pronto, para variar, hemos desayunado rápido porque a las 8h se supone que nos venían a buscar al hotel para ir a la Pagoda del Perfume. La verdad es que otra cosa no, pero hasta ahora siempre han sido muy puntuales así que nos hemos empezado a preocupar cuando a las 8,15h no había aparecido nadie...hemos seguido esperando mientras hacíamos tiempo charlando con unos españoles y unos argentinos que dormían en el mismo hotel y a las 8,30h ya hemos decidido que definitivamente era demasiado tarde y hemos llamado a la agencia. La chica nos ha dicho que a las 8h habían pasado por el hotel y que no estábamos, le hemos explicado que no y al final nos hemos encaminado hacia la agencia, ya imaginando que habían ido al otro edificio, ya que nuestro hotel tiene edificios en dos calles diferentes.

Pagoda del Perfume
 Efectivamente nuestra sospecha se ha confirmado, así que con la chica de la agencia hemos pillado un taxi hasta que hemos alcanzado a nuestro minibús y por fin nos hemos puesto en marcha....madre mía, al final siempre pasa algo y eso que esta vez lo cogimos organizado para evitar movidas!

El camino como siempre de cabras, 2h para hacer el trayecto por carretera que es nada más y nada menos que..........60kms! Una pasada, pero bueno ya nos hemos acostumbrado a estos tiempos. Al llegar nos han subido en unas barcas parecidas a las de Tam Coc, pero con más gente por lo que la pobre remera tenía más curro y hemos hecho un paseito de 1h hasta llegar a la pagoda.

Nada más bajar de las barcas nos han colocado unas latas de bebida en la mano,  con la consiguiente petición de dinero por las mismas y entre la confusión sin saber muy bien dónde ir por fin todo el grupo se ha ido juntando.

Tambor en interior de la pagoda.
 La pagoda es bastante chula, en realidad es un complejo con varias pagodas y todas son bonitas, sinceramente no hay demasiada diferencia entre ellas pero el ambiente es chulo y hemos disfrutado paseando por ellas.

Al terminar esta primera visita ha llegado el momento de la comida, nos han juntado a todos en una mesa que parecía de boda, por lo larga que era y nos han traído los platos típicos vietnamitas, es decir arroz, arroz y más arroz, junto spring rolls, pescado, pollo y unas hierbas un poco raras que aquí están en todas partes y son parecidas a las algas. Ahí hemos hecho amistad con un alemán muy majete y dos vietnamitas muy colgadas, por lo que estamos viendo los turistas vietnamitas son super cachondos y ellas no paraban de hacer fotos a todos y animar el grupo, la verdad es que hemos pasado un día divertido con ellas.

Quim con las colgadas vietnamitas.
 La visita ha continuado subiendo a un funicular que nos llevaba hasta la cueva Vi Pham, para acceder tienes que bajar unos cuantos escalones de piedra y llegas a una bóbeda donde viven los monjes, o por lo menos hacen gran parte de su vida allí ya que incluso tienen una zona con ropa tendida y camas. Entrando en la cueva llegas a otra bóbeda donde en esta ocasión hay un altar y hemos disfrutado de un rato de tranquilidad escuchando los rezos de los monjes y de la gente que les acompañaba.

La bajada la hemos realizado caminando y es una pena lo poco cuidada que tienen la zona, todo el recorrido que no es poco, está rodeado de puestos de regalos y encima todos venden lo mismo (cosas a cual más fea), a eso hay que añadir la costumbre de los vietnamitas de tirar todo al suelo por lo que os podéis imaginar cómo está todo de porquería. De modo que convierten un sitio y un recorrido preciosos en un paseo rodeados de desperdicios....en eso la verdad es que todavía tienen mucho trabajo por delante.

Estatua en el interior de la pagoda.
 Ya en el embarcadero hemos cogido nuestras respectivas barquitas y hemos vuelto poco a poco hacía el bus, con el sonido de los remos y los pájaros de fondo. El camino de vuelta en el bus ha sido más de lo mismo, pero esta vez el conductor debía tener prisa porque iba a toda leche, pillando los baches sin remordimientos y haciendo que los pobres guiris que iban sentados atrás, fueran botando en los asientos y en alguna ocasión dando con la cabeza en el techo...de nuevo un bus hecho para tamaño vietnamita!jeje.

Monje budista.
 Paseando por Hanoi buscando un sitio para cenar hemos llegado a la sorpresa del día, se llama restaurante "La Salsa" y hemos entrado de cabeza cuando hemos visto en el menú que servían tapas españolas. Casi un mes sin probar nuestra comida os aseguro que hace que la eches muchísimo de menos, así que hemos disfrutado como locos cuando nos han traído nuestras bravas, aceitunas, albóndigas y alitas de pollo...mmmmmmmmmmm, estaban buenísimas, se nota que el dueño es español con el que hemos estado hablando y es un tío bastante majo. Así que ya con el estómago contento y nuestras sonrisas más radiantes, hemos ido callejeando hasta nuestro hotel donde descansaremos para preparar el día de mañana.

viernes, 22 de octubre de 2010

Vietnam. Hoy no ha pasado nada...

He de reconocer que cuando Elena me dijo que íbamos a hacer un blog durante el viaje lo primero que pensé es, vaya palo, me voy de vacaciones y encima voy a tener que trabajar. Pero a medida que han ido pasando los días cada vez me gusta más la historia esta, hasta el punto que hay días en los que cojo el ordenador para escribir y se sorprende, pero la audiencia es así, está esperando que le contemos lo que pasó, aunque no haya pasado nada.

En el coche de ayer a las cascadas de Ban Gioc
Hoy nos hemos levantado a las 5:30 de la mañana, a veces no sé si estoy de vacaciones o como Jason Bourne huyendo de la CIA, pero bueno teníamos que coger un bus a las 6:30, hemos recogido de manera eficiente y cuando hemos bajado a recepción, ¡zas! en toda la boca, no había nadie, todo apagado. Por suerte teníamos nuestros pasaportes, así que hemos cogido un papel y un boli para escribirles el importe de la estancia por los dos días y dejarles el dinero junto con la llave, porque a saber a que hora se levantan, cuando estábamos con el proceso ha aparecido un chico del hotel y le hemos dicho lo que queríamos pagar, parecía más dormido que nosotros, pero al final hemos arreglado cuentas y nos hemos podido ir.

Quim estirando las piernas al lado del bustortura
En la calle ya estaba todo el mundo en pie, a esas horas ya había mucha actividad, en la estación de buses ya ni nos hemos molestado en ir a la taquilla, en cuanto nos han preguntado a donde íbamos nos han llevado hasta el bus correspondiente y a la hora convenida nos hemos puesto en marcha, como siempre pitando a todo el que se cruza. El bus ha costado 110.000vnd por persona. Hemos ido encajonados, apenas nos podíamos mover, que pequeños son algunos autobuses, este vía crucis ha durado hasta las 13h que hemos llegado a Hanoi, exacto 6h 1/2 para unos casi 300kms, solo hemos parado una vez para descansar, casi nos quedamos tiesos como unos maniquís, en la estación de buses era un caos total, había más autobuses que querían entrar y no podían, los que ofrecían los mototaxis se lanzaban a los buses en busca de clientes, al final hemos salido medio en marcha y el chico que acompaña al conductor sacaba como podía nuestras mochilas de la parte trasera y nos las entregaba mientras el bus seguía en movimiento. 

Elena trabajando
Con nuestro cargamento, hemos ido en busca de un taxi, pero esquivando a los que se ofrecen para coger uno que ponga el taxímetro y cansados como estamos hemos ido a parar al único taxi en el que el tío no tiene ni idea de como llegar al hotel, a pesar de dejarle un mapa con la dirección exacta, ha llamado a varias personas por teléfono, se ha equivocado una vez, o eso parecía, una vez en el centro ha empezado a dar vueltas, hemos pasado 2 veces por la misma plaza, ha preguntado no se cuantas veces, hasta que al final cuando ya íbamos a decirle que se había acabado el tema nos ha dejado delante de un local que no teníamos ni idea que era y ha aparecido la chica del hotel que nos ha acompañado hasta el mismo, después de dejar al taxista con una bronca sobre todo por parte de Elena.
Una vez hemos dejado las cosas, nos hemos ido pitando a comer ya que no podíamos más y nos hemos zampado 2 pizzas. 

Quim echando una mano a Elena
Como hoy estamos cansados después de tanta paliza, hemos contratado en una agencia que nos lleven mañana a la Pagoda del Perfume, ya que en la guía pone que es bastante complicado y es mejor hacerlo de esta manera, la movida nos ha salido por 25$ y nos pasan a buscar por el hotel, por un día que nos lleven que también cansa buscarse la vida.
Así que hoy no ha pasado nada.

jueves, 21 de octubre de 2010

Vietnam. Cascada de Ban Gioc y Cueva Nguom Ngao

Después de un par de días de tránsito por fin hemos vuelto a lo interesante y hoy ha tocado visitar lo más chulo de esta zona, la cascada de Ban Gioc y la cueva de Nguom Ngao.

Esta mañana, puntual después del desayuno,  nuestro conductor nos estaba esperando para comenzar la excursión. La primera sorpresa ha sido agradable, ya que no sabíamos muy bien en qué coche iríamos y ha resultado ser un todo terreno la mar de cómodo, con aire acondicionado y las lunas tintadas.

Cascada Ban Gioc
 Así poco a poco hemos ido avanzando por la carretera, con dos mil curvas y doce mil baches, pero con unos paisajes que son una pasada. Aquí de nuevo campos de arroz por todas partes y un montón de cumbres cársticas que hacen de la zona sea digna de visitar, pese a las ciudades de la región que son todo lo contrario.

Tras 90 kms y alguna parada para hacer fotos, hemos llegado a las cascadas. Aquí nuestro conductor ha ido a un puesto de control con nuestros pasaportes para que previo pago, nos dieran un permiso para visitar la zona. Esto es muy curioso, sigue siendo Vietnam pero como las cascadas parte están en Vietnam y parte en China te obligan a tramitar el permiso...aunque en ningún momento pisas el lado chino.

Cascada de Ban Gioc
 Así que por  fin nos hemos acercado y disfrutado de un paisaje impresionante....desde lejos no parecen para tanto, pero cuando estás cerca alucinas con las cascadas. No son muy altas, unos 50 metros, pero sin embargo si son bastante largas y hay diferentes saltos de agua que se mezclan con la vegetación de la zona que de nuevo aquí es salvaje.  En el lado vietnamita solo hay un par de puentes de bambú y unas barcas del mismo material que si quieres te llevan hasta el centro del río, ya que es la línea imaginaria que los separa de China, nosotros la verdad es que lo hemos visto bastante chorra y hemos pasado, sobretodo porque el río no es demasiado ancho y las vistas son las mismas que desde la orilla. Por lo que cámara en mano como dos posesos, hemos recuperado el tiempo perdido estos dos últimos días.

Quim fotografiando la cascada de Ban Gioc.
 De vuelta al coche le hemos explicado a nuestro conductor, como hemos podido porque solo habla vietnamita, que queríamos ir a la cueva de Nguom Ngao. Al llegar él nos ha tenido que ayudar a buscar a la mujer que vende los tickets de entrada, se nota que aquí no tienen casi turismo y la mujer estaba por ahí haciendo sus cosas sin esperar recibir hoy visitas.

Camino a la cueva de Nguom Ngao.
Tras unas cuantas escaleras y un paseo por un valle muy chulo hemos llegado hasta la cueva. Durante el recorrido nos ha acompañado una guía que nos iba dando algunas explicaciones en inglés, aquí de nuevo hemos disfrutado bastante, la cueva es enorme y eso que solo tienen abierta al público una parte y además hemos tenido la suerte de disfrutar del paseo solos, por lo que el silencio era total, solo se escuchaba el agua correr por algunas zonas de la cueva. Lo único malo es que como siempre hay gente que no respeta nada y han roto unas cuantas estalactitas y han arañado las paredes, imaginamos que por eso ahora te acompañan en el recorrido.

Cueva Nguom Nago.
 Volviendo al coche hemos comprobado que parte de los destrozos probablemente los ha hecho el dueño de una tienda que hay junto a la taquilla, que vende trozos de estalagmitas cogidos de la cueva, es una pena que le permitan hacerlo pero bueno....es lo que hay.

Cueva Nguom Nago.
 A la vuelta el conductor parece que tenía bastante prisa y hemos hecho el recorrido en tiempo record, por lo que más o menos pronto estábamos de nuevo en Cao Bang, así que nos hemos acercado a la estación de autobuses y con un vietnamita bastante horrible hemos conseguido que nos explicaran el horario del bus a Hanoi para mañana. De nuevo toca madrugón, sale a las 6,30h de la mañana y llegamos a Hanoi a las 12,30h, así que intentaremos llegar hasta Mai Chau y con suerte mañana dormiremos allí...ya os contaremos!

miércoles, 20 de octubre de 2010

Vietnam. Cao Bang

Ya hemos llegado a Cao Bang. Después de abandonar el hotel, hemos buscado un taxi, nos ha costado un poco conseguir uno, ya que era hora punta y estaba el tráfico fatal, al final hemos encontrado uno, al que le ha costado entendernos y eso que por aquí estamos usando nuestro diccionario de vietnamita y de momento no se nos estaba dando nada mal, cuando ha llegado a la estación de autobuses, le ha costado entender lo de stop, ya que ya habíamos llegado, creemos que como no subía mucho el taxímetro ha decidido seguir dando la vuelta al edificio a 5km/h hasta que le hemos vuelto ha decir que ya no hacía falta seguir más. También hay que decir que por aquí todos los taxistas ponen el taxímetro en marcha y no hay que negociar la carrera.

Bahía de Halong


Antes de ponernos en marcha, han ido llegando diferentes personas con diferentes paquetes y bultos que querían que llegasen a Cao Bang y la mujer que iba con el conductor ha ido ubicándolos en diferentes sitios en el minibus, incluso cuando ya estábamos de camino han seguido subiendo paquetes y pocas personas, la mujer ponía todos los bultos debajo de los asientos y no tenía ningún miramiento en si los ponía a los pies de la gente, teníamos una chica al lado que se ha pasado el viaje con un saco bajo sus pies, a nosotros por suerte solo nos cambió una mochila de sitio.

Bahía de Cat Ba
El viaje ha transcurrido con normalidad, el paisaje por aquí es muy bonito y se ve a mucha gente trabajando sus tierras, pero cuando faltaban 9 kilómetros para llegar, nos ha parado una patrulla de la policía para hacer un control rutinario y han descubierto que uno de los pasajeros transportaba una mercancía potencialmente peligrosa, han hecho descender al sospechoso con la mercancía y con esta sobre una mesa custodiada por 4 agentes y el sospechoso, han aceptado después de ver el envoltorio de papel de fiesta y esos tubos que parecían lanza granadas, solo eran unos tubos para lanzar confetis en una fiesta, todos en el autobús hemos respirado tranquilos y hemos podido continuar nuestro viaje.

Elena en el paraíso
Una vez en Cao Bang, hemos ido al primer hotel que teníamos a mano y un guarda motos de la entrada nos decía que no entrásemos al recinto, cuando le preguntábamos que porque, solo decía que no de malas maneras y como no nos ha impresionado su actitud, hemos ido hasta la recepción en donde educadamente nos han dicho que estaban completos, así que nos hemos ido al siguiente donde si nos hemos podido instalar, es el Hotel Thanh Loan, el personal es muy agradable y la habitación cuesta 18$.

Hmong muy insistente
Mañana vamos a ir a la cascada de Ban Gioc, en el hotel se han pasado con el precio de la excursión, pero las otras opciones son hacer 90 kilómetros en una rompeculos solo ida o coger un minibus que nos deja en otro pueblo y de ahí coger un Xe Om, osea una mototaxi y hacer otros 20 kilómetros de paquete. La ventaja es que vamos con un tipo en coche, así que tendremos algo más de libertad.

Quim con Black
Hoy aunque parezca increíble no hemos hecho ninguna foto, ni siquiera con la compacta que llevamos y con la que hacemos algunas de las fotos que aparecen en el blog, así que las que hemos puesto son del archivo que tenemos ya, que a estas alturas se compone de unas tres mil fotografías.

Quim en Kenh Ga

martes, 19 de octubre de 2010

Vietnam. Parada técnica en Lang Son

Voy a empezar por el día de ayer, ya que por motivos logísticos no pudimos escribir nada.
Nos despertamos en Sapa con nuestra poco deseada lluvia acompañada de niebla, el día no parecía acompañarnos, quizá porque sabía que nos íbamos de allí y por eso levanto triste, que dramático me estoy volviendo.
Lluvia y niebla en la carretera a Lao Chai
Al grano, pagamos las noches que hemos estado alojados, compramos el billete para bajar a Lao Cai y el billete de tren, a priori todo parecía normal, desayunamos y nos fuimos a dar una vuelta para matar el tiempo sin un rumbo fijo, al final acabamos en el museo de Sapa, el cual pudimos comprobar, somos de los primeros en visitarlo, ya que estaban acabando de construir la exposición e incluso nos encontramos con la gente que lleva el proyecto en su interior. Después de ver lo poco que había, hicimos campo base en un restaurante de la calle principal y fuimos tan osados de plantarnos en una terraza protegidos de la lluvia, pero no del alcance de las Hmong que continuamente pasaban para decirnos su famosa frase "you buy for meeeee", como lo echaremos de menos...
Cuidado que muerde
Aquí nos dedicamos a jugar a las cartas para luego acabar comiendo en este mismo sitio, descubrimos que hacían tapas y según un rótulo luminoso hasta paella, pero preferimos probar solo las bravas por si acaso.
De aquí pasamos a una bakery que hay más abajo donde probé el mejor café expreso hasta ahora en Vietnam, para luego dar un paseo bajo la lluvia por la carretera que va a Lao Chai y a la vuelta tuvimos la suerte de encontrarnos con "Black" y nos pudimos despedir de ella y prometerle que si volvíamos iríamos a dormir a su casa, nos cae muy bien.
Al fin llegó la hora de irnos y cogimos el minibus de las 17h, ya que nos dijo la mujer de recepción que como llovía, el conductor iría más despacio y así llegábamos a tiempo para coger el tren. ¡Un güevo! nos tocó el más loco, adelantando sin visibilidad, a todo bicho viviente, alucinante, pero logramos sobrevivir.
Una vez en la estación, mientras esperábamos entablamos conversación con un chico de Indonesia muy simpático y lo pasamos muy bien con él, ya que se reía con todo el mundo que se le acercaba.
Esperando en la estación
Cuando llegó la hora de entrar en el tren, nos dirigimos todos en procesión, una multitud cargados con maletas y souvenirs. Una vez en la puerta del vagón, se empezó a torcer todo, una desagradable mujer de la compañía de ferrocarriles miró nuestro papel que creíamos era el billete y con cara de pocos amigos y haciéndonos un gesto con la mano para apartarnos de la fila solo nos decía "no ticket", pero no nos daba más información. Con los nervios de punta porque faltaban 15 minutos para salir, oímos a nuestro lado que hablaban en español, les preguntamos donde podíamos cambiar ese papelote por los billetes y nos dijeron que en frente de la estación, si en frente, cosas de aquí, así que dejé los bultos pesados en el andén y salí cagando leches, justo cuando entro en la estación, me cruzo con una mujer que tiene en la mano unos billetes y resulta que son los nuestros, que debería habernos dado al llegar a Lao Cai, gracias Hotel Lotus por no informarnos de esto, con la alegría del momento mientras le doy las gracias y un abrazo a la chica vietnamita y vuelvo a salir corriendo al vagón y con la mirada cruzada se los entregamos a la "simpática" dándole las gracias por no habernos ayudado, nos pareció que lo entendía porque no le hizo mucha gracia.
Pues nada, 9 horas de viaje, pero esta vez tumbados por lo que llegamos un poco más descansados a Hanoi a las 4:35 de la madrugada, en la estación bulle la actividad de los taxistas y mototaxis ofreciendo sus servicios a todo el que se cruza con ellos y si no te vienen a buscar, incluso hay taxis en el andén.
En el exterior nos encontramos otra vez a Brian, el chico de Indonesia que está de cachondeo con dos hombres que le están ofreciendo sus motos y que ahora también nos las quieren colocar a nosotros por 200.000vnd, una pasada. 
Desayunando a las 5h de la mañana
Desayunamos en lo único que hay abierto a esas horas, en uno de los múltiples puestos callejeros y después de un rato de conversación con nuestro nuevo amigo, al final nos despedimos para ir a la que creíamos la otra estación de tren para ir a Lang Son, pero resulta que el nombre que nos habían dado era erróneo y acabamos en la estación de autobuses, a estas horas ya todo nos da igual y cogemos un minibus por 70.000vnd cada uno.
Cultivos curiosos en Lang Son
Todo va bien a pesar de que el conductor para cada dos por tres en busca de pasaje, a fumar, para hablar con alguien y en una de estas la mujer que va con él dentro, nos dice que tenemos que pagarle 50.000vnd cada uno por que llevamos mucho equipaje, nos ponemos un poco bordes y le decimos que va lista, ella no nos entiende, pero nuestras caras lo dicen todo, así que como ve que no cuela al final desiste la tía choriza y después de 3h y media y 140 kilómetros llegamos a nuestra parada de hoy. 
Cueva Tam Thamh
La ciudad es un poco caótica y no tiene apenas nada de interés, salvo unas cuevas que visitamos, solo una de ellas. El hotel es caro y sucio y está lleno de chinos que no paran de gritar y el único restaurante que recomienda la Lonely Planet, nos han pegado un palo que aún estamos alucinando, el sitio más caro en el que hemos comido en Vietnam.
Así que mañana nos vamos en el bus de las 7:15 a Cao Bang.

domingo, 17 de octubre de 2010

Vietnam. Mercado de Bac Ha

Como se suele decir, la primera intención es la que cuenta y eso hemos pensado nosotros hoy en vista de los acontecimientos. Los planes iniciales era ir el viernes por la noche a Bac Ha, para desde allí tanto el sábado como el domingo ver los mercados de la zona, pero al final entre unas cosas y otras decidimos alargar la estancia en Sapa y contratar un circuito para hoy domingo que consistía en visitar el mercado de Bac Ha y la aldea de la etnia Hmong Flor. El resultado no ha sido desastroso, pero lo suficiente como para pensar que hay que huir de los circuitos programados.
Detalle traje Hmong Flor.
A las 6,15h ha sonado el despertador, nos hemos arreglado con los ojos medio cerrados y hemos bajado a tomar un zumo mientras esperábamos al bus que pasaba a recogernos a las 7h. A las 6,57h, entre la lluvia y bajo una capa de agua ha aparecido nuestro guía que nos ha llevado hasta el minibus. Ya por la mañana hay gente que no tiene muy buen humor, y lo hemos comprobado con dos guiris de Israel que venían en nuestro grupo y que ya nada más entrar en el vehículo la han armado gritando al guía porque no habían ido al hotel con el coche a buscarles, (que por cierto estaba a 100 metros si llega) y consideraban una locura tener que dar unos pasos bajo la lluvia, y eso que les estaban cubriendo con paraguas y llevando las maletas...sin comentarios.
Elena en plena foto.
De modo que tras recoger al resto del grupo hemos emprendido el camino hacía Bac Ha, donde entre la niebla y la lluvia hemos llegado casi 3 horas después. Allí parecía que hacía mejor tiempo, así que nos han soltado en el mercado, teníamos 2 horas y luego debíamos reunirnos todos para comer.
Niño entre cestos.
El mercado de Bac Ha la verdad es que no desilusiona, plagado de mujeres Hmong Flor vestidas con unos trajes espectaculares llenos de motivos y color. Pasas la zona de recuerdos, que por cierto tenían cosas chulísimas y llegas a la parte central que es donde tienen los alimentos. Estaba de gente hasta arriba y caminar era complicado, pero ha sido muy chulo y hemos podido vivir bien a fondo el mercado, incluso a Quim le han parado y le han invitado a un par de vasos de vino de arroz...ha necesitado un rato para que le dejara de arder la boca. Pero sobretodo hemos disfrutado observando cómo funciona aquí la gente y la vidilla que tiene el mercado.
Hombre probando el tabaco.
A la hora convenida hemos ido al restaurante donde ya estaba el grupo y hemos comido sin que el menú fuera nada destacable, más bien normalito, pero bueno tampoco pretendíamos mucho más.
El momento para mi rarillo del día y por lo que digo que es mejor evitar los circuitos organizados, ha llegado cuando nos han llevado a la aldea Hmong Flor, allí hemos hecho un pequeño recorrido pasando por las casas de esta etnia y vivido un momento bastante bochornoso con todo el turisteo haciendo fotos a la gente, algunos de los Hmong se tapaban o les ignoraban, deben estar hasta las narices de estas situaciones y mientras nuestro grupo disfrutando del recorrido como si lo que viviera allí no fueran personas o estuvieran en un zoológico...la verdad es que ha sido bastante incómodo y nada comparable a lo que vives cuando vas por libre y te relacionas con ellos de forma normal, de tú a tú.
Vendedor de vino de arroz.
Ya de vuelta hemos parado en Lao Cai, pueblo que hace frontera con China donde han realizado la parada de turno para que observásemos dicha frontera y el pueblo de enfrente que ya pertenecía a China.
Mujer Hmong Flor vendiendo incienso.
Lloviendo de nuevo hemos vuelto a Sapa, por un recorrido lleno de curvas pero pasando por unos parajes que son una pasada hemos llegado a Sapa, entre niebla y lluvia exactamente igual que habíamos salido por la mañana.