martes, 19 de octubre de 2010

Vietnam. Parada técnica en Lang Son

Voy a empezar por el día de ayer, ya que por motivos logísticos no pudimos escribir nada.
Nos despertamos en Sapa con nuestra poco deseada lluvia acompañada de niebla, el día no parecía acompañarnos, quizá porque sabía que nos íbamos de allí y por eso levanto triste, que dramático me estoy volviendo.
Lluvia y niebla en la carretera a Lao Chai
Al grano, pagamos las noches que hemos estado alojados, compramos el billete para bajar a Lao Cai y el billete de tren, a priori todo parecía normal, desayunamos y nos fuimos a dar una vuelta para matar el tiempo sin un rumbo fijo, al final acabamos en el museo de Sapa, el cual pudimos comprobar, somos de los primeros en visitarlo, ya que estaban acabando de construir la exposición e incluso nos encontramos con la gente que lleva el proyecto en su interior. Después de ver lo poco que había, hicimos campo base en un restaurante de la calle principal y fuimos tan osados de plantarnos en una terraza protegidos de la lluvia, pero no del alcance de las Hmong que continuamente pasaban para decirnos su famosa frase "you buy for meeeee", como lo echaremos de menos...
Cuidado que muerde
Aquí nos dedicamos a jugar a las cartas para luego acabar comiendo en este mismo sitio, descubrimos que hacían tapas y según un rótulo luminoso hasta paella, pero preferimos probar solo las bravas por si acaso.
De aquí pasamos a una bakery que hay más abajo donde probé el mejor café expreso hasta ahora en Vietnam, para luego dar un paseo bajo la lluvia por la carretera que va a Lao Chai y a la vuelta tuvimos la suerte de encontrarnos con "Black" y nos pudimos despedir de ella y prometerle que si volvíamos iríamos a dormir a su casa, nos cae muy bien.
Al fin llegó la hora de irnos y cogimos el minibus de las 17h, ya que nos dijo la mujer de recepción que como llovía, el conductor iría más despacio y así llegábamos a tiempo para coger el tren. ¡Un güevo! nos tocó el más loco, adelantando sin visibilidad, a todo bicho viviente, alucinante, pero logramos sobrevivir.
Una vez en la estación, mientras esperábamos entablamos conversación con un chico de Indonesia muy simpático y lo pasamos muy bien con él, ya que se reía con todo el mundo que se le acercaba.
Esperando en la estación
Cuando llegó la hora de entrar en el tren, nos dirigimos todos en procesión, una multitud cargados con maletas y souvenirs. Una vez en la puerta del vagón, se empezó a torcer todo, una desagradable mujer de la compañía de ferrocarriles miró nuestro papel que creíamos era el billete y con cara de pocos amigos y haciéndonos un gesto con la mano para apartarnos de la fila solo nos decía "no ticket", pero no nos daba más información. Con los nervios de punta porque faltaban 15 minutos para salir, oímos a nuestro lado que hablaban en español, les preguntamos donde podíamos cambiar ese papelote por los billetes y nos dijeron que en frente de la estación, si en frente, cosas de aquí, así que dejé los bultos pesados en el andén y salí cagando leches, justo cuando entro en la estación, me cruzo con una mujer que tiene en la mano unos billetes y resulta que son los nuestros, que debería habernos dado al llegar a Lao Cai, gracias Hotel Lotus por no informarnos de esto, con la alegría del momento mientras le doy las gracias y un abrazo a la chica vietnamita y vuelvo a salir corriendo al vagón y con la mirada cruzada se los entregamos a la "simpática" dándole las gracias por no habernos ayudado, nos pareció que lo entendía porque no le hizo mucha gracia.
Pues nada, 9 horas de viaje, pero esta vez tumbados por lo que llegamos un poco más descansados a Hanoi a las 4:35 de la madrugada, en la estación bulle la actividad de los taxistas y mototaxis ofreciendo sus servicios a todo el que se cruza con ellos y si no te vienen a buscar, incluso hay taxis en el andén.
En el exterior nos encontramos otra vez a Brian, el chico de Indonesia que está de cachondeo con dos hombres que le están ofreciendo sus motos y que ahora también nos las quieren colocar a nosotros por 200.000vnd, una pasada. 
Desayunando a las 5h de la mañana
Desayunamos en lo único que hay abierto a esas horas, en uno de los múltiples puestos callejeros y después de un rato de conversación con nuestro nuevo amigo, al final nos despedimos para ir a la que creíamos la otra estación de tren para ir a Lang Son, pero resulta que el nombre que nos habían dado era erróneo y acabamos en la estación de autobuses, a estas horas ya todo nos da igual y cogemos un minibus por 70.000vnd cada uno.
Cultivos curiosos en Lang Son
Todo va bien a pesar de que el conductor para cada dos por tres en busca de pasaje, a fumar, para hablar con alguien y en una de estas la mujer que va con él dentro, nos dice que tenemos que pagarle 50.000vnd cada uno por que llevamos mucho equipaje, nos ponemos un poco bordes y le decimos que va lista, ella no nos entiende, pero nuestras caras lo dicen todo, así que como ve que no cuela al final desiste la tía choriza y después de 3h y media y 140 kilómetros llegamos a nuestra parada de hoy. 
Cueva Tam Thamh
La ciudad es un poco caótica y no tiene apenas nada de interés, salvo unas cuevas que visitamos, solo una de ellas. El hotel es caro y sucio y está lleno de chinos que no paran de gritar y el único restaurante que recomienda la Lonely Planet, nos han pegado un palo que aún estamos alucinando, el sitio más caro en el que hemos comido en Vietnam.
Así que mañana nos vamos en el bus de las 7:15 a Cao Bang.

2 comentarios:

  1. Bueno Lang Son fue un sitio de paso para llegar a las cascadas de Ban Gioc. Saludos!

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