jueves, 18 de noviembre de 2010

Turquía. Se puede dormir la siesta en Estambul.

El plan de hoy era visitar el palacio Topkapi, antes dimos un paseo por el parque Gülhane, es muy tranquilo y está muy bien, pero ese día no era el adecuado para visitar el palacio, ya que antes de llegar hay un control de la policía y nos dijeron que estaba cerrado ese día, por lo que tuvimos que cambiar de planes.

Que bien se duerme aquí
Decidimos bajar por la zona de la mezquita nueva que está al lado del puente Gálata, mirando hacia el mar, a la izquierda hay unos barcos que no paran de servir pescado a la plancha, es muy curioso y barato y en el lado derecho del puente hay un muelle en el que vimos que podíamos hacer un trayecto de unas 2 horas por el Bósforo, parecía interesante así que subimos a bordo, menos mal que ya estábamos a punto de salir, porque durante los siguientes 5 ó 10 minutos que estuvimos esperando a que subiese alguien más, un hombre de la tripulación a través de un altavoz no paraba de decir "Bósforo, Bósforo tour", consiguió que se nos quedara grabado a fuego, de hecho aún hoy seguimos diciendo la famosa frase.

Puente sobre el Bósforo
 El trayecto fue interesante, desde el barco se ven los palacios, casas de personas que tienen la cuenta corriente mejor que muchos, de vez en cuando nos pasaba algún gran buque y los puentes que cruzan el Bósforo a gran altura son impresionantes. En el barco no dejan fumar, como a Nuri no le sentó muy bien, vio que una guiri lo hacía en la cubierta y se lo dijo a la tripulación, si ella no puede nadie más.
Una vez en tierra, cruzamos el puente Gálata, es increíble la cantidad de gente que hay pescando en los dos lados del puente, había incluso personas vendiendo aparejos para la pesca y cebo. Al otro lado descubrimos un mercado en el que venden pescado, para que el cliente vea que son frescos, muestran las agallas de rojo intenso del pescado y recorriendo este mercado hacia el final hay un restaurante en el que sirven pescado, muy rico, lo malo es que no sirven cerveza.

Mezquita Azul.
 Con el estómago lleno, volvimos a hacer el recorrido a la inversa, pero en lugar de hacerlo por encima, lo hicimos por un segundo nivel que tiene el puente y que está lleno de bares con terrazas y lo que es mejor, con unos pufs o algo así para sentarse, así que nos estacionamos en uno de los bares a tomar algo y sin quererlo ni beberlo, Nuri y yo nos echamos una siestecilla, mientras Elena indignada tenía que vigilar nuestras cosas.

Pescadores en el puente.
 Después de esta reparadora siesta decidimos ir a la mezquita azul para que Nuri la conociese, esta vez no había tanta gente y al poco nos echaron porque llegaba la esperada hora del rezo.
De aquí fuimos a enseñarle la tetería del cementerio que por la noche si te dan miedo estas cosas es curioso, de hecho por la zona hay pequeños cementerios y por la noche iluminan algunas lápidas.

Escribiendo en el diario de viaje
De aquí volvimos a la zona del hostel en donde hay bastantes restaurantes y entramos en uno que hay muy cerca en el que nos llamó la atención una especie de globos huecos de pan que hacen aquí, está muy bien de precio y la comida está muy buena, está en la calle Adliye. Después fuimos a tomar algo a la calle que hay detrás del hostel y te puedes tirar en una especie de sofás a nivel del suelo y puedes fumar en shisha y de aquí a dormir que ya es tarde.

A darle a la shisha

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