jueves, 18 de noviembre de 2010

Turquía. De compras por el Gran Bazar y el mercado de las especias.

Después de ir a buscar a Nuri al aeropuerto, nos fuimos a dar una vuelta para que tomara contacto con la ciudad y ver algunos monumentos de alrededor, como sabíamos que estaba cansada tampoco le dimos mucha caña.

Especias
Por la noche fuimos a dar una vuelta y a comer algo, lo hicimos en un pequeño restaurante que tiene una terracita y en la cual hay un chico que habla español, catalán, tiene música de grupos españoles y nos la estuvo poniendo, la verdad es que era muy simpático y nos comentó que sabe hablar varios idiomas y los ha aprendido hablando con los turistas, tiene el restaurante cerca de la entrada al Gran Bazar.

Nuri buscando en la pequeña carta
 El día fue tranquilo, cenamos en la zona de Sultanahmet y después hicimos una cerveza en la terraza de nuestro hostel para luego irnos a dormir.

El día 5 ya con el equipo completo, empezamos a movilizarnos y a preparar una parte del viaje, estuvimos viendo opciones para ir a la Capadocia, para ir en avión deberíamos cruzar la ciudad e ir al otro aeropuerto y la combinación de transporte público no invitaba, después vimos la opción del tren, fuimos a una agencia de viajes en Sultanahmet en donde venden billetes para este transporte y conseguimos literas, por lo menos pintaba bien, íbamos a dormir toda la noche y nos despertaríamos en Ankara y no es nada caro.

Aunque no lo parezca, son helados.
Con los deberes hechos, nos dirigimos al deseado Gran Bazar, uno de esos sitios que tanto se han visto por televisión o en documentales y que cuando entras impresiona, está inundado de tiendas por todas partes y para alguien a quien le gusten las compras es una locura, hay que regatear, en esta primera incursión como estábamos al principio del viaje no íbamos a comprar nada, para no ir cargados. Pero tampoco puedes evitar comprar algo, pero lo mejor venía después, el bazar de las especias, una mezcla de olores, colores y sabores que hace que disfrutes a lo grande.

Vendedor en su tienda
Como la mezquita nueva está al lado entramos a visitarla, había un guiri en la entrada que no entendía lo de quitarse los zapatos y pretendía entrar con ellos puestos y con las bolsas de plástico por fuera.
Comimos al lado de la mezquita, hay una zona de restaurantes y todo el mundo te ofrece comer en su local, al final lo hicimos en uno en el que el camarero era clavado a George Clooney y eso a las chicas les gustaba.

Alrededor del Gran Bazar
Después nos acercamos a la pastelería en la que se inventaron las delicias turcas que también está cerca, son curiosas a mi me gustaron, se llama Ali Muhiddin Haci Bekir en la Hamidiye Caddesi nº 83. Y de ahí en busca de un bar donde sirvieran cerveza, que en Estambul no es muy fácil a no ser que el bar sea turístico, todo depende de si son musulmanes o no....pero tras un rato de búsqueda al final lo conseguimos.

En la calle principal en Sultanahmet, por donde pasa el tranvía descubrimos un rincón bastante curioso, entrando por un pasillo accedes a un patio donde hay varias teterías y todo el mundo está fumando en pipas y tomando té, así que nosotros no íbamos a ser menos, nos sentamos entre la multitud del patio y nos relajamos un buen rato dejándonos llevar por el ambiente.

Bazar de las especias
Y por la noche después de cenar descubrimos un mail de nuestra amiga Ana, en principio la debíamos recoger del aeropuerto al día siguiente, pero por problemas de salud de un familiar al final la pobre lo tuvo que anular, así que con el bajón de la noticia nos fuimos a dormir pensando ya en los planes para el día siguiente.


No hay comentarios:

Publicar un comentario