lunes, 8 de noviembre de 2010

Patagonia. Bariloche.

El día 2/12/2008 a las 23.00 llegó nuestro bus a El Chaltén, desde donde nos esperaban 35 horas de viaje por una carretera de ripio, es decir arena. Antes de viajar a Argentina nos habían dicho que los autobuses son geniales y tienen la opción de ir en cama, con asientos muy anchos que se tumban, de modo que puedes ir durmiendo si lo deseas. En esta ocasión nuestro gozo en un pozo...este tipo de autobuses no existen en este recorrido, por lo que nos tocó viajar en uno normal y corriente, un pelín cutre y con los asientos que se inclinaban lo normal. En fin, no nos quedaba otra así que emprendimos el viaje con toda la paciencia posible a través de la Ruta 40. 

Isaac fotografiando el pinchazo.
 En el trayecto nos pasó de todo; pinchamos una rueda por lo que estuvimos un rato parados y como nos lo tomamos con humor nos liamos a hacer fotos hasta que nos obligaron a  subir de nuevo al bus, tomamos un desvío absurdo pasando varias veces por la misma población por lo que perdimos unas 4 horas, paramos 4 veces en los sitios más recónditos de la Ruta 40, incluida una granja donde tenían un montón de animales pero todo cachorros y hacían pasteles caseros buenísimos y por la noche del día 3/12/2008 nos pusieron tres pelis seguidas de gladiadores a todo volumen y las que estaban en castellano estaban dobladas en mejicano por lo que a nosotros se nos hacía un poco cómico, será la falta de costumbre.

Por fin, con el cuerpo entumecido el día 4/12/2008 por la mañana llegamos a Bariloche. Cogimos dos taxis y nos fuimos al alojamiento que habíamos reservado, La Bolsa de Deporte, alojamiento aparentemente muy chulo hasta con un pequeño rocódromo para los forofos de la escalada. Cuando llegamos nos dijeron que no encontraban nuestra reserva y nos tenían que o bien colocar a los 6 en habitaciones diferentes, o bien llevarnos al alojamiento de un colega donde nos podrían meter a los 6 en la misma habitación. Después de sopesarlo y con las disculpas reiteradas de la dueña, nos acercaron al Hostel Las Moiras donde nos acogieron por el mismo precio que habíamos acordado en La Bolsa de Deporte, 35 pesos. El Hostel Las Moiras está muy bien situado, en pleno centro junto a la plaza donde se encuentra el Centro Cívico. Además el alojamiento está muy bien, con diferentes salas comunes, cocina e internet gratis.

Un valiente que se baño en el agua helada del lago.
San Carlos de Bariloche es una localidad muy diferente al resto de Argentina. Lo comparan con Suiza, yo no se si hay mucha comparación, pero sí es cierto que la arquitectura no tiene nada que ver con el resto, casitas de piedra y madera, está rodeado de montañas donde en invierno se practica el esquí, el lago Nahuel Huapi donde se realizan múltiples actividades y es la capital del chocolate, por lo que los golosos tienen su paraíso aquí.

Después de alojarnos nos fuimos a comer algo y dar una vuelta por la localidad, teníamos los pies muy hinchados por tantas horas de viaje por lo que decidimos ir a Playa Bonita a meter los pies en el lago, a ver si de ese modo por lo menos calmábamos la incomodidad de tener patas de elefante, una sensación super desagradable. Los colectivos o autobuses en Argentina funcionan de una forma muy especial, no sabes exactamente dónde se sitúan las paradas y los horarios y recorridos cambian por lo que es una pequeña odisea llegar a cualquier lado. El caso es que conseguimos llegar a nuestro destino y aguantando el agua helada del lago, nos relajamos disfrutando del paisaje.

Por la noche fuimos a parar al  Wilkenny Irish Pub, un pub muy agradable donde aparte de buena cerveza sirven unos licuados de fruta buenísimos, además tienen un pequeño escenario con espectáculos los fines de semana y esa noche nos sorprendió un cliente cuando salió al escenario y nos tocó varios tangos.

Casas en Bariloche.
El día 5/12/2008 lo dedicamos a la escalada. Después de mucho esperar el colectivo y con algún accidentado que otro como Jaume que haciendo el mono en la parada terminó con una herida en la pierna, conseguimos cogerlo y pasando por la periferia de Bariloche que desde luego no tiene nada que ver con la aparente riqueza de la ciudad, llegamos a las paredes de escalada. El sitio está bastante bien y las vistas son chulísimas, se ve el Lago Gutierrez desde arriba y enfrente el Cerro Catedral. Cuando ya llevábamos bastante rato en las paredes de escalada, algunos decidimos bajar al lago, la idea era meter los pies y tomar algo fresquito....al final lo conseguimos, pero lo que no nos imaginábamos es que el acceso al lago estaba bastante lejos de donde nos encontrábamos, por lo que caminamos al sol y por una pista de arena donde se nos hundían los pies, durante bastante tiempo, de modo que cuando por fin llegamos al lago además de meternos rápidamente al agua, conseguimos oscurecerla con toda la guarrería que llevábamos encima...qué sano es el campo!

Día de escalada.
 Ya todos reunidos de vuelta en el Hostel, nos pusimos guapetones...o por lo menos nos duchamos, y después de cenar fuimos a un local que nos habían recomendado, La Cantina, donde ponen Rock y Reggae. Estuvimos haciendo tiempo en un pub enfrente hasta que abrieron y luego fuimos a probar el famoso local. El sitio no está mal, además para entrar nos pidieron a todos la documentación para comprobar que éramos mayores de edad, a estas alturas eso a algunos les hace mucha ilusión (además de gracia) así que con una sonrisa entramos, al que le guste el reggae este es su sitio, nosotros estuvimos un buen rato y luego nos retiramos a descansar.

El tramo final hacia el lago.
 El sábado 6/12/2008, por la tarde nos separamos, algunos nos fuimos a Puerto Madryn ya que uno de mis sueños era ver ballenas, otros se quedaron unos días más en Bariloche y otra se iba a Buenos Aires donde tiene amigos. De modo que por la mañana hicimos una excursión cortita pero que nos había recomendado todo el mundo; Cerro Campanario. Se pueden subir de dos formas o bien en telesilla, o bien andando....nosotros como siempre, fuimos caminando y aunque es bastante más cansado merece la pena porque la vista es estupenda. Cuando llegas a la cima del Cerro Campanario tienes una vista privilegiada, se ven todos los lagos y montañas alrededor con una vista panorámica de 360º, es genial.

Panorámica desde Cerro Campanario.
A la bajada del Cerro Campanario nos despedimos, la verdad es que con un poco de tristeza, muchos días juntos y aunque nos reuniríamos en 3 días en Buenos Aires, en el fondo nos hubiera encantado seguir juntos todos los días.

No hay comentarios:

Publicar un comentario