jueves, 4 de noviembre de 2010

Patagonia. Llegada a El Calafate, visita al Perito Moreno.

Hola de nuevo, ya estamos de vuelta a la vida real...es lo que hay y no queda otra que asumirlo y disfrutar de lo que tenemos aquí. Como os dijimos vamos a seguir escribiendo sobre viajes ya realizados, así que en esta ocasión relataremos el viaje que vivimos en 2008 en Patagonia.

Nuestra aventura por Patagonia duró 25 días, 6 amigos deseando vivir una gran experiencia y conocer algunos de los enclaves más alucinantes del planeta.

Viajar a Patagonia es algo maravilloso, pero el viajero debe saber que si va desde Europa, el trayecto se hace bastante largo.

Carretera hacia El Calafate.
Nosotros salimos el día 16/11/2008 desde Barcelona, fuimos con la compañía Alitalia por lo que realizamos una escala en Roma donde estuvimos unas 8 horas hasta que por fin salió nuestro vuelo hacia Buenos Aires. El vuelo desde Roma duró 13 horas, y si estos viajes suelen ser incómodos, en esta ocasión se convirtió en una pesadilla. El trato por parte de esta compañía fue penoso, hasta el punto de denegarnos un vaso de agua cuando lo necesitábamos para tomar una medicación, las pantallas individuales no funcionaban y por mucho que llamaras a las azafatas, no aparecía nadie....un desastre vamos.

A Buenos Aires llegamos por la mañana del día 17/11/2008. Nuestro planteamiento era salir ese mismo día, si era posible hacia el sur para perder el menor tiempo posible, teníamos un mes por delante pero con las distancias que hay en Argentina tampoco podíamos perder mucho tiempo. Al final después de mirar todas las posibilidades, cogimos un vuelo con LAN Chile hacia Río Gallegos que salía esa misma tarde. Genial todos contentos nos fuimos al Aeroparque, el aeropuerto de vuelos nacionales de Buenos Aires y por allí estuvimos haciendo tiempo paseando por el Río de la Plata, donde descubrimos el "Choripán", que es un bocata con chorizo un poco picante y que puedes condimentar con diferentes salsas, hasta que por la noche salió nuestro vuelo.

Puesto de choripán en Buenos Aires.
 A las 2 de la madrugada llegamos por fin a Río Gallegos, con un palizón encima considerable parecía que nos acercábamos cada vez más a nuestro primer destino. En el mismo aeropuerto nos subimos a dos taxis y nos dirigimos a nuestro hostel, Hotel Colonial en la C/ Urquiza 212,  ya reservado desde Buenos Aires. Sitio muy modesto pero donde nos trataron muy bien.

Al día siguiente ya más descansados, esperamos a que Jaume regresara ya que había ido a correr un poco, para nuestra sorpresa regresó acompañado de la policía y es que como todas las calles son parecidas, cuando se quiso dar cuenta no sabía dónde estaba ni cómo regresar, así que al final preguntó a una patrulla y por suerte consiguieron encontrar el hotel y digo con suerte porque el desastre no sabía ni cómo se llamaba el hostel! Así que con la primera anécdota del viaje continuamos con nuestro viaje hasta El Calafate, solo 5 horas más de autobús y por fin la tarde del 18/11/2008 llegamos al primer destino. Nada más llegar a la estación de Omnibus, nos esperaban diferentes personas intentando convencernos para que fuéramos a sus hostales, nosotros como no teníamos referencias, nos dejamos querer y al final ganó el que a priori nos pareció el mejor. El Hostel se llama Aves del Lago y desde luego fue nuestra primera gran equivocación. Nos apiñaron a los 6 en una habitación comunitaria, era lo que buscábamos, el problema es que la habitación era tan pequeña que no teníamos sitio ni para dejar las cosas, no había taquillas y dos de las camas eran más cortas que el resto porque si no, la puerta no cerraba. Los empleados del hostel, con una sonrisa permanente en la boca eso si, nos intentaron vender todo tipo de actividades agobiándonos con datos y opciones todo para intentar sacarnos la pasta, además su intención era que lo reserváramos en ese mismo momento sin mirar más sitios, lo importante era atarnos lo antes posible. Por suerte no nos dejamos engañar, no es nuestro primer viaje y conseguimos eludir su acoso.

Vista desde el hostal Aves del Lago.
 El Calafate es un pueblo hecho para los turistas, está en un enclave precioso, junto al Lago Argentino y rodeado de montes con arena rojiza y con la vista de diferentes cerros nevados al otro lado del lago. Es la población más cercana al glaciar Perito Moreno y esto hace que la población viva del turismo casi como única actividad.

Como buenos turistas, estábamos deseando ver el famoso glaciar, en nuestro caso la mejor opción fue contratar dos taxis que nos llevaron a los 6 hasta el glaciar, nos hicieron también de guías a la entrada del parque natural facilitándonos multitud de datos sobre la fauna y la flora. Lo bueno de ir de esta manera, era que no teníamos límite de tiempo por lo que pudimos estar más de dos horas delante del glaciar esperando a que cayera algún trozo para realizar la foto...al final tuvo su recompensa y pudimos disfrutar del espectáculo. No se si impresiona más ver cómo cae o escuchar como cruje la corteza, es impresionante la verdad es que no nos defraudó.

Glaciar Perito Moreno.
 De vuelta a El Calafate buscamos un buen sitio para cenar, ya sabéis bueno y barato, el problema es que en esta población no hay nada "barato" y la calidad de la comida tampoco es la deseada, por lo que cenamos lo que pudimos y nos tuvimos que conformar con imaginar que más adelante daríamos con un buen restaurante en el que degustar la famosa carne argentina.

De nuevo el glaciar Perito Moreno.
El día 20/11/2008, a primera hora de la mañana dejamos el hostel Aves del Lago, después de tomar su supuestamente "maravilloso" desayuno, le pedimos a la dueña que nos guardara las mochilas hasta el medio día que salía nuestro bus, ella con mucho "esfuerzo" nos dijo que nos los guardaba, eso sí previo pago de 10$ por las molestias, nosotros alucinamos porque en ningún lugar del mundo donde hemos estado y después de dormir dos noches 6 personas, nos han cobrado por guardar 4 horas las bolsas, pero con tal de no cargar con todo accedimos y nos fuimos a hacer Bulder. Para quien no lo sepa es un tipo de escalada que se realiza sobre bloques de piedra. En El Calafate hay una zona de bloque que no está mal por lo que nos dirigimos allí, ya que unos cuantos del grupo son escaladores.

Quim e Isaac en la zona de bulder de El Calafate.
 Ya con el mono de la escalada calmado nos fuimos a por las mochilas, dispuestos a coger un nuevo autobús rumbo a Puerto Natales, donde nos esperaba el Trekking de las Torres del Paine.
 

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