viernes, 5 de noviembre de 2010

Patagonia. Trekking W Torres del Paine. Puerto Natales.

Continuamos nuestro viaje rumbo a Puerto Natales, en Chile, donde nos prepararíamos para realizar el trekking de la W, un famoso recorrido alrededor de las Torres del Paine.

En esta ocasión el trayecto de autobús duró unas 5 horas, podría durar menos si no fuera porque hay que pasar la frontera de Chile, donde hacen bajar del bus a todo el pasaje y a parte de solicitar el pasaporte, registran las mochilas en busca de alimentos no declarados. A Chile no se pueden pasar frutas, verduras, arena, carne, etc, procedente de Argentina por lo que si no lo declaras y te pillan con estos productos en la mochila, o bien te hacen rellenar de nuevo los papeles, o bien directamente te multan con 200US$. Parece absurdo que no dejen pasar ni una simple naranja, pero si no se quiere tener un mal rato mejor dejarlo atrás.

La llegada a Puerto Natales estuvo llena de buenas sensaciones, el pueblo está en un enclave maravilloso, rodeado por el agua del Océano Pacífico que llega hasta aquí a través de canales y montañas preciosas que ofrecen una vista incomparable y unos atardeceres que quitan el hipo.

Nada mas bajar del bus nos encontramos con una niña de unos 4 años que portaba un cartel con el nombre de uno de nosotros, ya que ese mismo día habíamos llamado para realizar la reserva. La niña, junto con su madre, era la representación del Hostel Casa Teresa. Un hostal muy modesto, con una construcción que combina la chapa y la madera y que hace que cuando caminas por el piso superior cruja toda la casa. En cualquier caso con el trato recibido consiguieron que nos sintiéramos como en casa, habitaciones muy limpias y la sensación de asentarnos en un sitio familiar. Era lo que necesitábamos.

Puerto Natales.
 Esa noche salimos en busca de una buena cena y dimos con un sitio genial, Restaurante Austral, lo regenta un hombre estupendo que nos amenizó la cena con su conversación y cenamos muy bien, aquí la comida sí tiene una muy buena calidad y por fin probamos carne muy sabrosa. Así que con la promesa de volver tras el trekking nos fuimos a descansar.

El día 21/11/2008, lo dedicamos a relajarnos un poco por el pueblo, caminamos por la zona, conocimos los diferentes rincones y obtuvimos la información necesaria para realizar el ansiado trekking. Después de ver todas las opciones, decidimos que lo más viable para nuestra economía era ir con tiendas de campaña y acceder a las zonas de camping gratuitas dentro del parque. También existe la opción de ir a los refugios habilitados, pero si se hace así has de saber que cada refugio te cobra una media de 50€, por lo que si el trekking se hace en unos 5 días, solo tienes que dedicarte a sumar. En Puerto Natales hay muchos sitios donde alquilar el material, nosotros fuimos al que colabora con Casa Teresa y le alquilamos las tiendas de campaña y las esterillas, junto con un hornillo para poder comer algo caliente. Él mismo nos informó a cerca del recorrido y nuestra intención fue hacerlo en 5 ó 6 días, aunque luego por diferentes causas hubo modificaciones.

El planing inicial fue;

     - Día 1: Desde el parking donde te deja el bus ascender hasta el Campamento Torres donde pasar la  noche. Esa tarde excursión hasta el Mirador de las Torres.
     - Día 2: Desde el Campamento Torres al Campamento Italiano.
     - Día 3: Excursión al Campamento Británico y volver a dormir al Campamento Italiano.
     - Día 4: Del Campamento Italiano al Campamento Los Guardas.
     - Día 5: Desde el Campamento Los Guardas al Campamento Las Carretas.
     - Día 6: Excursión final hasta el punto donde coger de nuevo el bus.

Primera etapa del trekking.
 Esa misma tarde terminamos de preparar el trekking comprando la comida que llevaríamos y sacando los billetes de bus para el día siguiente.

El 22/11/2008, el bus nos pasó a buscar por Casa Teresa, va de hostal en hostal recogiendo gente y menos mal que fuimos de los primeros porque a medida que se iba llenando el bus los sitios para sentarse iban escaseando, al final y con la sorpresa de todos, ya que teníamos ciento y pico kms por delante, hubo gente que tuvo que ir de pie o sentada en el pasillo, ya que habían vendido más billetes que asientos...un desastre al que parece que ellos están habituados.

Por fin llegamos al Parque y bajamos ansiosos para comenzar nuestro recorrido. Estaba muy nublado y llovía así que nos tapamos bien y a caminar. El camino en esta primera etapa tenía algo de desnivel y con la lluvia gran parte del camino se convirtió en un barrizal, poco a poco fuimos ascendiendo hasta llegar al primer refugio, el Campamento Chileno, donde la gente se apiñaba huyendo del mal tiempo. Nosotros comimos algo rápido y continuamos nuestro camino hacia el Campamento Torres. Este tramo es muy bonito, entre bosques vas ascendiendo y cuando menos te lo esperas ya has llegado a tu destino. Nosotros a causa del mal tiempo no veíamos nada, pero en principio se supone que la vista de las Torres desde ahí es estupenda...no tuvimos suerte. Esa noche hizo mucho frío, nos alegramos muchísimo de haber llevado el hornillo y suerte que el guarda del campamento es un tío muy enrollado y nos facilitó agua caliente para el té. Los ánimos no estaban muy arriba ya que pensábamos que si seguía así todos los días no íbamos a disfrutar, así que decidimos esperar a ver cómo se iban desarrollando los acontecimientos para decidir. Esa misma tarde algunos fueron hasta el mirador, pero como era de esperar, no vieron absolutamente nada, las torres a pocos metros pero como única visión un manto blanco de niebla.

Quim en nuestras tiendas en el Campamento Chileno.
 Cuando nos despertamos al día siguiente, el campamento estaba nevado y continuaba haciendo mucho frío, de modo que desayunamos, recogimos lo antes posible y marchamos hacia nuestro siguiente destino, el Campamento Italiano. Al poco rato de empezar la caminata el tiempo comenzó a cambiar, las nubes se levantaron y conseguimos intuir las Torres, algo era algo...por lo menos descubrimos que realmente estaban allí! El camino de esta segunda etapa es muy bonito, transcurre junto al Lago Nordenskjöld, sin mucho desnivel y con unos paisajes que merecen la pena, de modo que con los ánimos muy bien llegamos al Refugio Los Cuernos, donde descansamos y cogimos fuerzas para el último tramo. Por lo que ponía en un cartel, solo quedaban 50 minutos hasta el Campamento Italiano, nuestro destino, pero hay que decir que aunque siempre el último tramo es el que se hace más largo en esta ocasión se hizo eterno, el camino se aleja del lago y aunque sigue siendo muy bonito, las horas de caminata ya se hacían notar y nuestro deseo era llegar cuanto antes. Por fin lo conseguimos, este campamento está junto a un río y la vista es genial, se ve el Glaciar Francés y está situado entre árboles, un buen sitio para descansar. Por la noche de nuevo hizo frío, nada comparable con el día anterior pero las temperaturas eran bastante más bajas de lo que ellos mismos esperaban de modo que nos reunimos y decidimos realizar algún cambio en nuestros planes, la comida no era mucha, ya que a causa del peso redujimos bastante las viandas, así que decidimos saltarnos la etapa del día siguiente y continuar hasta el Campamento Los Guardas, etapa de nuevo muy larga pero de este modo ahorraríamos un día. Por la tarde fuimos a dar una vuelta por la zona y no muy tarde nos fuimos a descansar.

Vista de los Cuernos del Paine durante el trekking.
 Al día siguiente, con cada vez mejor tiempo retomamos nuestro recorrido, aquí nos habíamos dividido ya que Jaume e Isaac se levantaron pronto y se fueron hasta el Campamento Británico para juntar las dos etapas y terminar todos en el Campamento Guardas. Las dos primeras horas de recorrido hasta el Refugio Pehoe son muy tranquilas, no hay desnivel y el camino es muy agradable. Desde el Pehoe hasta el Refugio Grey el recorrido tiene una dificultad media, ya hay más desnivel y con el cansancio de las dos etapas anteriores hay que tomárselo con calma. La subida tiene su recompensa, ya que cuando llegas a la cima, con muchísimo viento divisas por primera vez el Glaciar Grey. Desde aquí la vista es increíble, el tamaño del glaciar es una pasada y acaba en tres lenguas de hielo....en este momento nosotros recuperamos fuerzas y con la ilusión de acercarnos al glaciar continuamos nuestro camino. Desde aquí hasta el Refugio Grey es todo bajada, a veces no sabes si es mejor subir o bajar, en este caso o por lo menos para mi es mejor la subida, hay mucho desnivel y las rodillas sufren bastante en esta bajada, pero como siempre el paisaje por el que vas pasando es una pasada y merece la pena todos los esfuerzos. Al llegar al Refugio Grey, nos reunimos los 4 que estábamos haciendo la etapa del mismo modo, retomamos fuerzas para la última subida y fuimos al Campamento Los Guardas. Esta subida es bastante dura, de hecho hay un cartel que te avisa que es 1 hora para hacer 1 km, son casi todo escalones y con bastante desnivel, así que poco a poco y con mucha calma conseguimos ir ascendiendo y por fin llegamos a nuestro destino. Montamos nuestro campamento y al rato nos reunimos los 6 de nuevo, la etapa que hicieron Jaume e Isaac fue durísima, unos 40 kms y con problemas de pérdidas por la nieve en el tramo hasta el Campamento Británico, pero bueno lo importante es que ya estábamos todos juntos y menos mal porque la verdad es que pasamos un mal rato esperándoles sin entender qué les había pasado. Como colofón a este día,  los seis nos fuimos al cercano mirador, donde a vista de pájaro te sitúas sobre el glaciar y puedes observar su magestuosidad...una recompensa bien merecida que con un té calentito en nuestras manos disfrutamos durante largo tiempo, sin duda uno de los mejores momentos del viaje.

Glaciar Grey.
El 4º día de nuestro recorrido, al despertarnos decidimos hacer el último cambio en nuestro recorrido, ya habíamos cubierto el trekking de la W y lo único que quedaba por decidir era si coger el ferry de vuelta en el Lago Pehoe o bien hacer un día más de etapa e ir caminando. La mayoría decidimos volver en el ferry, que es la forma más habitual de regresar, así que tras recoger nuestro campamento y con la alegría de haber realizado el trekking, a pesar de haber tenido todo tipo de inconvenientes, realizamos la última etapa  hasta el muelle del Lago Pehoe, donde por la tarde cogimos el ferry y tras unas dos horas en autobús, donde el conductor tuvo que abrir todas las ventanas que pudo por el olor que llevábamos todos después de varios días de pateo, llegamos de nuevo a Puerto Natales.

Isaac, Jaume, Nuri, Angèle y Quim al final del trekking.
Al llegar a Puerto Natales, Casa Teresa no tenía sitio, de modo que nos buscaron alojamiento en el hostal de al lado donde descansamos esa noche y al día siguiente volvimos a nuestro hostel, fue como llegar a casa. Cenamos de nuevo en el Restaurante Austral donde el dueño otra vez nos trató genial y nos fuimos a descansar.

El día 26/11/2008 lo tomamos de relax en Puerto Natales, aprovechamos a preparar el resto del viaje, conectarnos a internet y recuperarnos un poco de los 4 días de trekking...al día siguiente nuestro recorrido continuaría hasta El Chaltén.

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