viernes, 17 de diciembre de 2010

Turquía. Llegamos a Antalya

La noche en autobús terminó siendo un desastre, lo que esperábamos cuando nos dimos cuenta que nos habían engañado con el bus. Así que descansamos como pudimos, con un calor de narices porque no pusieron el aire y con una parada super corta para tomar algo. Solo bajaron Nuri y Quim ya que yo no me encontraba muy bien de la barriga, al final resultó que la única que consiguió dormir fui yo, así que cuando llegamos mis compis de viaje echaban humo.

Elena en el "cacabus"
 Al llegar a la estación nos dirigimos a la parada del bus número 93, ya que es el que lleva al centro de la ciudad. Antalya es bastante grande, mucho más de lo que esperábamos así que el bus hizo unas 250.000 paradas, en cualquier lugar ya que no hay muchas paradas y la gente se pone en cualquier punto del recorrido y directamente para el bus cuando pasa.

Vista del puerto de Antalya por la noche
 El centro es de construcción otomana, y nada más llegar nos encontramos con un hombre lapa bastante pesado que  nos fue insistiendo todo el recorrido para que nos quedáramos en su hostal, al rato se ha cansado y continuamos ya más tranquilos nuestro camino, nos encontramos un hombre alemán muy agradable que sin agobios habló de su hostal, al final le seguimos y resultó ser una buena opción, el precio bastante bien y una habitación para nosotros solos con baño, así que encantados. Se llama Pensión Rosayana.

Después de una ducha y una merecida siesta nos pusimos en marcha para buscar un sitio para comer, el inconveniente de la zona donde está el hostal es que todos los restaurantes son bastante caros así que tuvimos que dar un buen paseo hasta que encontramos un sitio que se ajustara a nuestra economía.

Kale Kapisi. Puerta de la Fortaleza.
 El centro de Antalya es bastante chulo, pero al ser tan turístico te cobran casi hasta por respirar, pero bueno al final siempre terminas encontrando un término medio que te permite disfrutar de la ciudad. Ese día nosotros nos lo tomamos en plan relax, haciendo planes para los días siguientes y pensando en la playita y el Hamman del día siguiente.

Nuri y Quim esperando el atardecer.
 Paseando por la zona antigua hemos parado en una terraza muy chula en la que no había nadie, al rato ha venido el camarero un tío muy colgado que parecía que había fumado algo, no quitaba ojo de una tele portátil y se reía sin parar. Se llama Oli y hemos estado un rato charlando con él, un momento bastante divertido, cuando ya nos íbamos nos ha enseñado la tele y estaba viendo una peli turca antigua que nos recordaba a Louis de Funes y el tío se partía la caja explicándonos la peli y las chorradas que hacían...total nos lo pasamos tan bien que nos fuimos pensando en volver al día siguiente.

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