martes, 9 de agosto de 2011

Turquía. De vuelta a Malatya y Fin del Viaje.

Tocaba madrugar para coger el dolmus que pasaba a las 8h de la mañana, mientras esperábamos nos tomábamos un té en la tetería que hay en frente del motel ucho. Cuando ha llegado hemos metido las mochilas en el portaequipajes del minibus que no ofrecía muchas garantías de cerrar muy bien y hemos subido, con las prisas, Nuri no vio un pequeño escalón que había nada mas pasar la cabina del conductor y en un alarde de equilibrio y suerte consiguió no aterrizar de boca en el pasillo del dolmus, con esto consiguió, si es que alguien estaba dormido, despertarlo del todo, ya que estaba lleno el bus y estalló todo el mundo a reír, después de sentarnos y transcurridos algunos kilómetros, aún se iba riendo de vez en cuando algún turco cuando giraba la cabeza o de reojo nos miraban.

¡Peligro! No dormir aquí. Motel Hassankeif.
Transcurridos unos 20min. hemos llegado a Batman a la estación de minibuses. Aquí nos hemos subido a una furgoneta, como por aquí casi nadie habla inglés no entendíamos muy bien si este era el minibus que nos llevaba a Malatya como nos había parecido entender, nos ha soltado el conductor algo en turco, que como es lógico no hemos entendido, finalmente nos hemos puesto en marcha, al poco se ha parado delante de un almacén y se han liado a cargar bolsas industriales llenas de pañales envasados individualmente, para acabar de completar este momento en el que parecía que nunca íbamos a salir de Batman, ¡hemos vuelto a la estación de minibuses de la que hemos salido!, para que subieran 2 personas más, nunca te dejan de sorprender.

Comiendo en el Tigris.
Al fin hemos puesto rumbo a Diyarbakir, en donde transcurridas 4h de viaje, hemos desembarcado la valiosa carga de pañales, de aquí seguimos ruta hasta Malatya, ya sólo somos 4 en la furgoneta, como pueden intentamos comunicarnos, pero es complicado, sólo hablan turco y con el mini diccionario de la Lonely plantet intentamos hablar con ellos sin mucho éxito, pero la intención es lo que cuenta. Sobre las 13h paramos a comer a unos 50kms de Malatya y de aquí nos dejan en la Otogar en donde Nuri compra su billete a Göreme y volvemos al centro de la ciudad para reunirnos con Kemel a ver si nos lleva a alguna pensión.

Oficina de turismo entre letrinas...
Nos llevan a una pensión que es barata, pero para nuestra mala suerte no hay sitio, de aquí empezamos a visitar varios moteles pero están todos llenos, todo esto siempre acompañados por el ayudante de kemal que se llama Ramazan, el cual nos dice que como estos son limpios son los que se llenan antes, lo que significa que tenemos que ir a los sucios a preguntar, así que nos quedamos en uno cerca del centro que debió vivir épocas mejores.
Después de una merecida ducha nos vamos a cenar a un restaurante al lado de la mezquita, la última juntos en Turquía, ya que mañana nos separamos.

Tumbas en Hassankeif
Al día siguiente nos despedimos y me fui andando hasta la salida del bus al aeropuerto, el cual pensaba que jamás llegaría, ya que se paraba continuamente a coger gente y veía que la hora de la salida de mi avión cada vez estaba más cerca, una vez en la pequeña terminal, nos hacinamos para pasar el control de acceso al aeropuerto dándonos empujones y otros cuantos más para conseguir la tarjeta de embarque, pero aquí todo va lento y aún tuvimos que esperar hasta que pudimos embarcar.

Limpia botas en Estambul.
El vuelo con Turkish Airlines fue muy bueno, me costó lo mismo que un viaje Barcelona-Madrid y me dieron un desayuno que no se veía ni cuando daban catering en nuestro país, ¡Hurra por Turkish!. Una vez en Estambul volví a alojarme en el Istanbul Hostel y me dediqué en los dos días que me quedaban hasta volver a casa a realizar las últimas compras, visitar sitios y perderme por las maravillosas calles que hay alrededor del Gran Bazar.

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