martes, 4 de octubre de 2011

Último día en Londres, visita a Camden


Esta mañana hemos tenido la suerte de despertarnos con la recogida del camión de la basura, muy bonito. Después de hacer la bolsa hemos dejado una de las mochilas en el hostel para recogerla luego y hemos descubierto también que 5 libras que habíamos pagado eran de fianza por la llave de la habitación y nos las han devuelto, a veces estamos en otro mundo.
Zapatos en una tienda de Camden
Hemos desayunado en el Café Nero que tienen unos mufins que están riquísimos y de aquí nos hemos acercado a la estación Victoria, ya que los billetes para el Easy Bus si los coges a través de internet reservas el que te interesa y las horas que necesitábamos estaban cogidas. El tren estaba medio descartado por lo caro que es y nos decantamos por el National Express, lo malo es que el trayecto según ellos duraba 1h 40min, pero nos salió por unas 15 libras los dos.
Fachada de la tienda Scorpion
Ya con este tema solucionado nos dirigimos a uno de nuestros destinos favoritos, el mercado de Camden, tuvimos algún contratiempo en el metro por una línea que tenía incidencia y tuvimos que llegar desde otro lado.  Como siempre Camden no decepciona, es increíble, como era lunes no había mucha gente, por lo que podías pasear sin apretones y disfrutando de las tiendas, comimos en la zona del establo muy económico junto con tres de Vitoria muy agradables que se sentaron junto a nosotros.
Zona de los establos
Como ya se nos acababa el tiempo nos pasamos por el Hostel a por la mochila que nos faltaba y de aquí a Victoria Station, Elena quería lo que llamamos un fresisui, una especie de helado de chocolate que había visto, pero en la estación de buses solo había un Burger King y encima se les había estropeado, así que quedamos que sería en el aeropuerto. El autobús salió puntual, pero solo fue puntual en eso, recorrimos toda la puñetera ciudad de Londres a paso de tortuga, comiéndonos todos los semáforos y atascos, pronto nos dimos cuenta que hubiera sido mejor pagar más y haber ido en tren, que sólo tarda 30min., cuando ya llevábamos 1h y algo el conductor dijo que íbamos con 45 minutos de retraso, por lo que esperaba que llegásemos a Gatwick sobre las 18:30 y el embarque era a las 18:50, ya empezábamos a pensar que perdíamos el avión, yo sobre todo, Elena era más optimista. Antes de esto a mi me dio por sangrar por la nariz, yo no tenía pañuelos y Elena tampoco, así que lo único que me podía ofrecer era una compresa, ¿Por qué no?, ¿es para eso no?, así que me apliqué la compresa con alas en la nariz para contener la sangre, menos mal que no tenía solo tampones si no me hubiese roto la nariz.
Estatua en la entrada de una tienda
 Por fin empezábamos a ver la luz al final del túnel y ya divisábamos Gatwick, en cuanto paró el bus salimos por patas a la terminal como si estuviésemos en el concurso de Pekín Express, llegamos al control, en el cual ya nos imaginábamos íbamos a tener problemas y así fue, en la bolsa de las cámaras se tiraron la vida viendo lo que había, con tanto cable, ópticas y demás.  La otra como somos muy chulos no habíamos puesto el peligroso gel, champú y desodorante en una bolsa de plástico transparente para inutilizar su poder destructor, a todo esto metiéndole prisa al de seguridad porque nos veíamos en tierra, por fin acabó su meticuloso registro y volvimos a la carrera, cuando descubrimos nuestra puerta de embarque, seguimos corriendo, Elena atropelló a un hombre que luego descubrimos iba a nuestro avión al que él llegó caminando sin prisa, posiblemente estaba anunciado que salíamos con algo de retraso pero con el estrés que teníamos ni nos dimos cuenta, pero al final completamos la misión.
Canal en Camden
 Si cogéis National Express para ir al aeropuerto, tener en cuenta que atraviesa la ciudad, sólo coge la autopista para las últimas millas, puede acabar con la paciencia de cualquiera. 
Piernas en una tienda de Camden

lunes, 3 de octubre de 2011

Día intenso en Londres


Qué bien nos ha sentado el sueño. A las 23h más o menos ya no podíamos con nuestra alma y caímos en la cama doblados. Nuestros amigos Australianos ya estaban durmiendo desde hacía un rato así que con la excusa de no encender la luz para no despertarles les imitamos y hasta esta mañana a las 8,30h, no hay nada como descansar bien!

Elena descansando en Hyde Park
 Tras sendas duchas hemos dejado a las marmotas australianas navegando sin parar con sus portátiles y hemos comenzado el día desayunando en una cafetería cerca del hostel que se llama Café Nero y la verdad es que está muy bien con WIFI gratis incluida.

Mercado de Covent Garden
 Ya con la barriga llena, rumbo a Stratford, donde están construyendo la zona olímpica. La verdad es que teníamos la esperanza  de poder hacer bastantes fotos para el reportaje, pero como es lógico aun les queda bastante por terminar y no dejaban pasar a la gente, por lo que hemos hecho lo que se ha podido y hemos continuado la ruta.

Tower Bridge por la noche.
 Como entre unas cosas y otras ya era la hora de comer, hemos decidido comprar algo de comida en un super, aquí hay mucha costumbre de comprar comida preparada y hemos imitado a los Londinenses en un domingo cualquiera, es decir nos hemos tirado en el césped de Hyde Park y hemos disfrutado de la sombra mientras comíamos y veíamos como se torraban al sol como los lagartos y es que hoy de nuevo hace un calor que no veas…quién dijo que en Londres hacía frío y nunca salía el sol?

Villa Olímpica
 Teníamos muchas ganas de ver a los charlatanes en Speakers Corners, un rincón de Hyde Park en el que cualquiera puede subirse en un pedestal o escalera y empezar a charlar y dar un discurso mientras los que lo deseen escuchan o entran en la discusión. La verdad es que hoy no tengo mi día de interpretadora de mapas y digamos que hemos hecho el Treking de la W pero en Hyde Park, en lugar de Chile, pero bueno al final lo hemos conseguido y hemos llegado para alucinar con el ambiente. Había muchísima gente, sobretodo hablando de religión y es curioso ver como la gente participa, algunos con verdadera pasión, alucinante.
Para continuar la jornada, de nuevo el metro esta vez hasta Covent Garden, una zona con mucha vida donde se encuentra un mercado emblemático de Londres. Hemos llegado ya un poco deshidratados y tras varios intentos por sentarnos en una terracita y en vista de que todo estaba lleno, hemos terminado pillando bebidas de un puesto y nos hemos recuperado sentados escuchando la música que salía del interior del mercado. Como era bastante atrayente al final hemos acabado entrado y disfrutado primero de unos músicos que tocaban música clásica y luego de una pareja de cantantes de ópera que ponían la piel de gallina. Esta zona nos ha gustado mucho precisamente por el ambiente, en cada rincón te encuentras a alguien cantando o haciendo algún espectáculo callejero, muy muy chulo la verdad.

Hombre dando un discurso en Speakers Corner.
Ya estaba bajando el sol así que hemos puesto rumbo al Puente de Londres, o eso pensábamos nosotros, porque tras dar un paseo desde la estación de Bank ya que la más cercana está de obras, nos hemos dado cuenta de que efectivamente el puente de Londres es otro diferente al que queríamos ir, aquel típico que conocemos todos con las dos torres, que en realidad no se llama así aunque todos le llamemos de esta manera y está un poco más abajo. Por lo que ale, de nuevo pateando mientras hacíamos fotos del atardecer hemos llegado, y esta vez sí al Tower Bridge, donde hemos dejado que llegara la noche sobre el puente disfrutando de las vistas del río.

Tower Bridge al atardecer.
Quim tenía muchas ganas de tomar una pinta en un típico pub inglés, en la guía ya habíamos elegido uno bastante chulo pero menos mal que nos hemos dado cuenta antes de ir que los domingos cierra, así que al final hemos decidido poner rumbo al centro, Leicester Square, no sin antes estar como veinte minutos en el andén sin que pasara nuestro tren, por lo que hemos cambiado de ruta, cambiando también de andén y con la sospecha de que en  realidad estábamos esperando en el sitio equivocado.
Al final no hemos conseguido cenar en un pub inglés, ya que a las 21h cierran la cocina, pero tras una rápida cena no han podido evitar que estemos por fin en el pub, llamado Garrick Arms, tomando una merecida pinta y un Bloody Mary que por cierto está buenísimo!

domingo, 2 de octubre de 2011

Londres ¡Que calor!


Ya estamos en Londres, anoche apenas dormimos, nos fuimos a dormir tarde y de lo cansados que estábamos fue complicado,  así que esta mañana a las 5h ya estábamos en pie y en nada salimos hacia el aeropuerto.
El vuelo fue muy tranquilo, nunca habíamos volado con Easy Jet y no estuvo nada mal, pensábamos que sería tipo Ryanair. Una vez en Gatwick fuimos hasta la parada de los minibuses de Easy Jet, que se llaman tachan tachan Easy Bus, fácil ¿no?. Lo bueno vino después, transcurrida la hora desde el aeropuerto hasta Londres, el conductor tuvo un despiste y se le olvidó cobrarnos, los que ya nos conocéis sabréis que hicimos todo lo posible para mimetizarnos con el paisaje y pasar despercibidos, con lo que conseguimos ahorrarnos 24 libras que no es poco y eso que este es el servicio más barato desde el aeropuerto. Así que contentos nos dirigimos al underground y compramos un ticket para todo el día que nos costó  6,60 libras cada uno.
Mercado de Portobello
Pusimos rumbo al mercado  de Portobello, el cual está siempre muy animado y tiene muchísimos puestos interesantes y gran cantidad de oportunidades para hacer fotos, además de una gran variedad de sitios donde comer y barato, comimos una hamburguesa estupenda en el Banger Bros que regenta un japonés en el 225ª Portobello Road.
St. James's Park
 
Después de visitar el mercado hicimos una parada para tomar un café, por cierto, hace un calor increíble, el viernes vimos la previsión y estaban teniendo máximas de 28 grados, te sobran hasta los calzoncillos.
Después de la parada nos dirigimos al Hostel, ya que el checking solo te dejan a partir de las 14h, así que nos subimos de nuevo al metro y nos bajamos en Hammersmith, el sitio es tranquilo, se llama Albercom House Hostel en la 28 Bute Gardens, nos ha salido por las dos noches por 73,09 libras los dos y lo mejor está limpio, la última vez que estuvimos en Londres no tuvimos esa suerte con otro Hostel, compartimos  habitación con una pareja de Australianos que son bastante majos.
Guardia de las caballerias

De aquí pusimos rumbo al centro, la zona está muy bien comunicada y hay varias líneas de metro, por lo que sin hacer transbordo llegamos hasta Piccadilly Circus, como estábamos sedientos y cuesta encontrar sitios donde vendan cerveza, descubrimos un local en el número 9 de Lower Regent Street que se llama Café y Tapas y en el que curiosamente todos los camareros son españoles, pude degustar una típica San Miguel bien fresquita, jejeje.
Cabezas de maniquis en Portobello

Fuimos bajando hasta el río pasando por St. James’S Park donde vimos ardillas campando a sus anchas y atravesamos Horse Guards Parade en donde habían unos guardias de los que no se mueven aguantando el chaparrón turístico, pobres. Pasamos por Downing street, no pudimos ver al primer ministro, pasamos por la casa del parlamento aprovechando la luz del atardecer y cruzamos por el puente de Westminster a la otra orilla en el cual había un montón de trileros timando a los incautos.
Ardilla en St. James's Park

Seguimos haciendo fotos y volvimos más adelante a cruzar de orilla para buscar un sitio donde cenar a un precio razonable, al final acabamos en Mr Wu en el 28 de Wardour street, simplemente económico, buffete libre de 4,95 libras y bebida económica no esperéis comer bien, todo no se puede tener.
Agotados hicimos algunas fotos en Picadilly y nos volvimos al Hostel, mañana le daremos más caña al asunto, que hoy ha sido un día muy largo.
El Big Ben y la luna