lunes, 3 de octubre de 2011

Día intenso en Londres


Qué bien nos ha sentado el sueño. A las 23h más o menos ya no podíamos con nuestra alma y caímos en la cama doblados. Nuestros amigos Australianos ya estaban durmiendo desde hacía un rato así que con la excusa de no encender la luz para no despertarles les imitamos y hasta esta mañana a las 8,30h, no hay nada como descansar bien!

Elena descansando en Hyde Park
 Tras sendas duchas hemos dejado a las marmotas australianas navegando sin parar con sus portátiles y hemos comenzado el día desayunando en una cafetería cerca del hostel que se llama Café Nero y la verdad es que está muy bien con WIFI gratis incluida.

Mercado de Covent Garden
 Ya con la barriga llena, rumbo a Stratford, donde están construyendo la zona olímpica. La verdad es que teníamos la esperanza  de poder hacer bastantes fotos para el reportaje, pero como es lógico aun les queda bastante por terminar y no dejaban pasar a la gente, por lo que hemos hecho lo que se ha podido y hemos continuado la ruta.

Tower Bridge por la noche.
 Como entre unas cosas y otras ya era la hora de comer, hemos decidido comprar algo de comida en un super, aquí hay mucha costumbre de comprar comida preparada y hemos imitado a los Londinenses en un domingo cualquiera, es decir nos hemos tirado en el césped de Hyde Park y hemos disfrutado de la sombra mientras comíamos y veíamos como se torraban al sol como los lagartos y es que hoy de nuevo hace un calor que no veas…quién dijo que en Londres hacía frío y nunca salía el sol?

Villa Olímpica
 Teníamos muchas ganas de ver a los charlatanes en Speakers Corners, un rincón de Hyde Park en el que cualquiera puede subirse en un pedestal o escalera y empezar a charlar y dar un discurso mientras los que lo deseen escuchan o entran en la discusión. La verdad es que hoy no tengo mi día de interpretadora de mapas y digamos que hemos hecho el Treking de la W pero en Hyde Park, en lugar de Chile, pero bueno al final lo hemos conseguido y hemos llegado para alucinar con el ambiente. Había muchísima gente, sobretodo hablando de religión y es curioso ver como la gente participa, algunos con verdadera pasión, alucinante.
Para continuar la jornada, de nuevo el metro esta vez hasta Covent Garden, una zona con mucha vida donde se encuentra un mercado emblemático de Londres. Hemos llegado ya un poco deshidratados y tras varios intentos por sentarnos en una terracita y en vista de que todo estaba lleno, hemos terminado pillando bebidas de un puesto y nos hemos recuperado sentados escuchando la música que salía del interior del mercado. Como era bastante atrayente al final hemos acabado entrado y disfrutado primero de unos músicos que tocaban música clásica y luego de una pareja de cantantes de ópera que ponían la piel de gallina. Esta zona nos ha gustado mucho precisamente por el ambiente, en cada rincón te encuentras a alguien cantando o haciendo algún espectáculo callejero, muy muy chulo la verdad.

Hombre dando un discurso en Speakers Corner.
Ya estaba bajando el sol así que hemos puesto rumbo al Puente de Londres, o eso pensábamos nosotros, porque tras dar un paseo desde la estación de Bank ya que la más cercana está de obras, nos hemos dado cuenta de que efectivamente el puente de Londres es otro diferente al que queríamos ir, aquel típico que conocemos todos con las dos torres, que en realidad no se llama así aunque todos le llamemos de esta manera y está un poco más abajo. Por lo que ale, de nuevo pateando mientras hacíamos fotos del atardecer hemos llegado, y esta vez sí al Tower Bridge, donde hemos dejado que llegara la noche sobre el puente disfrutando de las vistas del río.

Tower Bridge al atardecer.
Quim tenía muchas ganas de tomar una pinta en un típico pub inglés, en la guía ya habíamos elegido uno bastante chulo pero menos mal que nos hemos dado cuenta antes de ir que los domingos cierra, así que al final hemos decidido poner rumbo al centro, Leicester Square, no sin antes estar como veinte minutos en el andén sin que pasara nuestro tren, por lo que hemos cambiado de ruta, cambiando también de andén y con la sospecha de que en  realidad estábamos esperando en el sitio equivocado.
Al final no hemos conseguido cenar en un pub inglés, ya que a las 21h cierran la cocina, pero tras una rápida cena no han podido evitar que estemos por fin en el pub, llamado Garrick Arms, tomando una merecida pinta y un Bloody Mary que por cierto está buenísimo!

No hay comentarios:

Publicar un comentario