lunes, 8 de octubre de 2012

De ruta por Zagreb


Sí, sí, nos tenemos que levantar pronto porque si no, no nos cunde nada…Esa fue la frase de anoche antes de ir a dormir, las intenciones eran buenas pero al final entre unas cosas y otras cuesta madrugar en vacaciones. Por lo que hasta pasadas las 9,30h, no hemos arrancado del hostel.
La primera sorpresa en la parada del tranvía, esperando y esperando y el nuestro no llegaba hasta que un chico nos ha informado que los tranvías hoy no llegaban al centro…me ha dicho la razón, pero aunque ha parecido que sí, ¡no le he entendido nada! Total, que hemos pillado el primero y nos hemos bajado lo más cerca posible de nuestro destino.
Catedral de Zagreb
Nada más apearnos nos hemos enterado de la razón del corte de líneas, la maratón de Zagreb se corría hoy, pasaba justo por el centro y la Calle Ilica, que se puede decir que es como la Diagonal de Barcelona o la Castellana de Madrid, larguísima aunque no tan ancha. Así que cámara en mano les hemos hecho algunas fotos y animado, ya que algunos llevaban unas camisetas de Adidas personalizadas con su nombre, y yo ni corta ni perezosa les gritaba su nombre al pasar y ellos emocionados y contentos, eso sí fliparían al ver que la que les animaba era una guiri pirada. Todo por subir el ánimo que a esas alturas ya iban matados.
En la Plaza Britanski, nos hemos encontrado un mercado de antigüedades que nos comentó la de información turística. Nos ha gustado bastante, muchos objetos antiguos como corresponde, mezclados con algún que otro puesto de pintores o artesanos.
Productos de Croacia con pimientos
Hemos continuado nuestro recorrido a la par de la maratón, pero sin sudar tanto eso sí, hasta llegar al centro de la movida, la Plaza Bana Jelacica, allí además de estar la meta también ponen los domingos parte del mercado. En esta zona sobretodo hay miel, con panales y abejas incluidos y es literal, mermeladas, etc. Según hemos ido subiendo hacia la parte alta de la ciudad, el mercado se ha extendido siendo ahora de frutas y verduras, aquí como es costumbre nos hemos vuelto locos con las fotos hasta terminar con la zona del mercado de las flores. La gente la verdad es que muy simpática, lástima que no hablaban inglés, ni nosotros croata, y entendernos resultaba bastante complicado, pero al final por gestos todo se entiende.
El día ha abierto por lo que hemos aprovechado para ir a la catedral y hacer las fotos con buena luz, en el interior hay una pared con un escrito realizado en alfabeto glagolítico, una lengua antigua ya perdida que utilizaban aquí y de la que se conservan algunos escritos. Como no había mucha luz, al final he usado el trípode y la verdad es que ningún inconveniente, aquí nunca se sabe algunas veces te prohíben hasta hacer fotos, aunque sea sin flash, y otras veces te permiten de todo hasta el uso de los trípodes. Así que yo encantada he podido disfrutar del bonito interior y hacer fotos con toda la comodidad del mundo.
Si quieres miel, cógela...
Siguiendo la Lonely Planet, en la plaza donde se encuentra la Catedral hay una puerta de piedra con una pintura muy antigua de la virgen, etc…nos hemos vuelto locos porque ahí no encontrábamos nada, ante mi cara de no saber hacía donde tirar, se ha acercado una mujer con la que he tenido un momento surrealista, yo hablando en inglés, ella en croata y no se cómo pero con la ayuda de una tercera al final me han conseguido decir donde estaba lo que buscábamos. El sitio no tiene nada que ver con el que dice la guía en la descripción de la plaza, aunque luego en el mapa sí viene correctamente.
¿Qué llave era?
Descubierto el misterio hemos ido hacía allí y hemos flipado con el tema, es un túnel que hace curva y allí junto a la puerta de piedra y la virgen (que está protegidísima por rejas) hay un montón de losas en las paredes donde la gente da las gracias por lo que sea y han montado un altar. La verdad es que llama la atención verlo, sobre todo por lo diferente y por lo raro que resulta.
Subiendo hacia la iglesia de San Marcos, esa tan famosa que tiene los escudos de la ciudad dibujados con las tejas en el tejado, hemos ido en busca de algunos regalos para los amigos y familia…pero ¡oh sorpresa!, con la cantidad de cosas chulas que hemos encontrado en el resto del país, aquí es todo de lo más hortera…la ciudad es chula, pero desde luego no tienen ningún gusto para los souvenirs. Así que nada, tendremos que buscarnos la vida en otro sitio porque me niego a llevar esto a nadie.
Tocaba parada para comer, Quim ya le había echado el ojo a un restaurante junto al mercado que se llama Leonardo. Los precios están super bien, aquí te da la sensación de que en el resto de los sitios se aprovechan del tema turístico, porque en Zagreb es todo bastante más barato. El caso es que aunque han tardado bastante en traernos los platos, nos hemos puesto como el Kiko…llevábamos días sin comer tan bien.
La puerta de piedra
Tras hacer el recorrido pertinente por la zona del parlamento, hemos bajado hacia el otro lado de la ciudad donde se encuentra el Teatro Nacional. Un edificio muy bonito rodeado por zonas ajardinadas. Nosotros a estas alturas ya íbamos reventados así que hemos hecho tiempo porque queríamos subir a la Torre de Lotrscak, desde donde hay una vista panorámica de 360º de la ciudad. Como no, hemos subido en el funicular que debe ser el más corto del mundo…o sino casi, y aquí nos hemos dado cuenta de que hemos hecho el primo comprando la Zagreb Card. Se supone que vale para todos los transportes y entrar en muchos sitios con descuento, pero al final ha resultado que la torre no está incluída y no nos ha dado tiempo a ir a los museos ya que es domingo y solo abren por las mañanas, así que desastre total. En la Torre el de información me ha entendido cuando le comentaba a Quim el tema y nos ha dicho en un perfecto castellano que sirve para los hoteles, restaurantes etc… osea, ¡a nosotros de nada!
Las vistas desde la Torre merecen la pena, solo os aconsejo que os llevéis algo de manga larga en esta época, cosa que Quim no ha hecho y como yo he insistido en quedarnos hasta que encendieran las luces de la ciudad, el probre se ha “cagado” de frío. Pero la espera ha merecido la pena, o por lo menos de momento esperemos que no haya pillado nada, jeje.
¿Venderé hoy algo?
Como no podía ser de otro modo, de nuevo nos pilla un Barça – Madrid fuera de España. Así que como ya habíamos visto un posible bar donde verlo cerca del hostel, allí que hemos ido, eso sí empapándonos por el camino que no veas lo que ha caído en un ratito. El resultado del partido ya lo sabéis, solo diré que me ha sorprendido gratamente comprobar que los Croatas son seguidores del Madrid y creo que Quim era prácticamente el único que se alegraba con los goles del Barça. Por cierto, qué raro se me hace ver cómo fuman aquí en los bares, de momento no lo han prohibido y es una sensación super extraña oler tanto a tabaco en un bar.

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