lunes, 15 de septiembre de 2014

Portugal. Évora.

Bueno ya hemos comenzado un nuevo viaje, parece que pasa una eternidad hasta que llega el siguiente, pero ya estamos en movimiento, esta vez con nuestro nuevo compañero de viaje, Éric nuestro retoño. Así que a partir de ahora enfocaremos esto de cara a todas esas familias que quieren viajar con niños y no se atreven o no saben por dónde tirar. Nosotros desde el primer momento teníamos claro que íbamos a seguir viajando, también sabíamos que el tema iba a cambiar radicalmente, así es y ya lo estamos viviendo. Decidimos hacer el primer viaje en Portugal, por proximidad, a ver qué tal se nos da, hay algunos consejos que los hemos cogido del blog de unos grandes viajeros http://www.pacoyverotravels.com/ y que casualmente comenzaron con el mismo país.

Éric y Elena disfrutando Évora.

Antes de comenzar el viaje y con tiempo le hicimos el DNI a Éric y también la tarjeta sanitaria Europea, hacerlo con tiempo ya que hay que presentar diferentes documentos.

La logística con un bebé puede ser abrumadora, cuando ves la cantidad de cosas que hacen falta para una cosita tan pequeña te quedas flipado, aunque algunas llegando al extremos se pueden obviar, pero como nos hemos desplazado en coche había un poco de manga ancha, si nos hubiésemos movido en avión hubiera cambiado un poco el tema.

Las calles empedradas de la ciudad.

Con una personita tan pequeña, el ritmo lo marca él, por lo que salimos de Barcelona para hacer la primera escala en Madrid y un viaje que se suele hacer en 6 horas tardamos unas 10, ya que hay que parar para darle de comer, cuando no está a gusto y cuando duerme aprovechar. Desde Madrid fuimos a nuestro primer destino Évora, aquí teníamos reservado en el Hotel Ibis, está bastante bien, se ven viejas las habitaciones y un poco pequeñas, sobre todo cuando metes una cuna que pone el hotel y al cual avisamos con antelación, aunque cuando llegamos no estaba montada pero lo hicieron al momento.

En el mismo hotel ya nos dieron un mapa de la ciudad que está amurallada, en información turística tienen uno en color que vale 0,50€. Si lleváis carro para el niño veréis que no es una ciudad muy aconsejable para ello, hay adoquines hasta en los lavabos, creo que Éric ya sabe lo que se siente cuando hay un terremoto, es muy aconsejable llevar una mochila para portear, cuando lo sacamos del carro y lo metimos en la Manduca empezó a mirarnos de otra manera.

Capilla de los Huesos.

Cuando comenzamos a visitar el pueblo ya era la hora de comer, aquí encima es una hora menos a los niños pequeños eso les da igual, ellos siguen con su horario y no hay otra, así que a comer, nos dejamos aconsejar por la Lonely Planet y nos metimos en el Café Arcada en la Plaza do Giraldo, la pastelería muy bien, pero la carta es escasa y sinceramente no vale lo que pagas, por el contrario el personal es muy amable y atento.

Templo romano.

Una vez todos con la barriga llena decidimos acercarnos a la Capilla de los Huesos, que se encuentra dentro de la Iglesia de San Francisco, la lástima es que la están restaurando por fuera y por dentro y no pudimos disfrutar de sus riquezas, la capilla también la están restaurando pero sí pudimos ver la mayor parte, la entrada cuesta 2€ y si dices que haces fotos te cobran 1€ más, pero creo que si no dices nada no te controlan si pagaste ese sobrecargo. La capilla es impresionante, esta llena hasta el techo de huesos apilados por todas partes, leímos que calculan que hay huesos de unos 5.000 cuerpos, así que imaginar.

Universitaria de camino a las novatadas.


Por aquí no nos está haciendo buen tiempo por lo que al poco de salir nos llovió y nos tuvimos que refugiar en un bar, donde vimos a una mujer que a falta de tapa para el objetivo de su cámara utilizó un calcetín, lo que no nos fijamos es cuantos llevaba puestos en los pies.

Una de las entradas por la muralla.

De aquí nos dirigimos al Palacio dos Duques de Cadaval, pero entre ver a los universitarios haciendo novatadas a las nuevas incorporaciones y algún que otro despiste al final se convirtió en un paseo, en esta ciudad hay muchas cosas por ver, pero aquí solo dormiremos un día, por lo que se nos hace tarde y decidimos volver al Hotel para que Éric duerma, nos cogimos unos bocadillos para llevar al lado del hotel, en Churrasquería O Caçador ya que en Tripadvisor lo ponían muy bien, así que con esto acabamos nuestro primer día de viaje en familia, agotados ya que aunque el ritmo es mas lento también vas preocupado por no darle mucha caña a tú hijo, nosotros además vamos más cargados ya que llevamos un equipo de fotografía un poco amplio, pero no nos arrepentimos, mañana más.

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