viernes, 19 de septiembre de 2014

Lisboa. Belem

Arrancar siempre nos ha costado bastante, pero con un bebé y todos los preparativos para el día, nos cuesta aún más. ¡Suerte que en Portugal hay una hora menos! Aunque yo me siga rigiendo por la hora española...cosas mías.

Nuestro destino era Belem, en esta zona hay bastantes cosas interesantes que ver, así que no nos lo íbamos a perder. Para llegar se puede ir en transporte, bus nº 728 o tranvía nº 15 o bien en coche, en el resto de Lisboa se paga por aparcar, sin embargo en Belem hay zonas de estacionamiento gratuito, nosotros no lo sabíamos y como el resto de los días nos movimos en transporte público.

Monumento a Los Descubrimientos.
Cogimos el autobús y nos bajamos cerca del Monasterio de Los Jerónimos, desde allí comenzamos nuestro recorrido empezando por el monumento a Los Descubrimientos. Para cruzar la carretera hay o bien un puente o un subterráneo, cómo no sin rampas, así que ir con el carro es un poco rollo. El monumento es una mole bastante grande de piedra con figuras que llaman la atención, está repleto de guiris y quien quiera puede subir al mirador pagando. Como todos los días, no hacía muy buen tiempo y esta vez el viento estaba soplando bastante, así que tras hacer unas cuantas fotos, tanto del monumento como del Tajo con el puente 25 de Abril al fondo, seguimos nuestro camino hacia la Torre de Belem.

Quim y Éric junto al Tajo.
 Llegando a la Torre vimos como se acercaba la tormenta, entraba a saco por el río así que veloces corrimos hasta un restaurante cercano donde nos refugiamos justo a tiempo. Cómo no, no fuimos los únicos, y las ordas de turistas que estaban por allí hicieron lo mismo, así que en un segundo nos encontramos de estar en un tranquilo paseo a estar rodeados de gente haciendo cola para pedir algo de beber.

Las tormentas en Lisboa vienen y van, ya sabiéndolo con el buen tiempo continuamos hasta la Torre de Belem. Tengo que decir que es de lo único que me acuerdo de mi visita anterior a Lisboa, era una cría y me da rabia, pero no me acuerdo de nada más. La Torre no decepciona, eso sí, si esperas encontrar una torre enorme en plan castillo te llevas un chasco. Es muy bonita y también se puede visitar por dentro, previo pago de 6€. Si también queréis visitar el Monasterio hay una entrada combinada que cuesta 12€, algo te ahorras.

Torre de Belem.
 Junto al Monasterio de Los Jerónimos encontramos un sitio económico para comer, hacían unas empanadas bastante ricas y muy variadas, aunque a la hora de la verdad parte de las que aparecen en la carta no les quedaban. Aun así nos tomamos, entre otras, unas de bacalao bastante ricas.

Si no sabéis dónde entrar y tenéis un presupuesto limitado y hay que elegir, yo personalmente no me perdería el Monasterio, precio de entrada 10€. Es una auténtica preciosidad, detalles en cada rincón y en cada columna. Como Éric tenía sueño y no había forma, me lo puse en la mochila y por arte de magia cayó...¡genial! si no fuera porque 1,5h con él colgando e intentando hacer fotos en las más diversas posturas, acaban con la espalda de cualquiera...

Monasterio de Los Jerónimos.
 Llegó la hora del homenaje, está prohibido visitar Belem y no probar sus famosos pastelitos de nata. La pastelería original es Pasteis de Belem, donde tienen la receta secreta que en su día les pasaron los monjes, además el local es super antiguo y hay una zona donde la cocina está a la vista y puedes ver como los preparan. Nosotros ya habíamos probado en otros sitios, pero la verdad es que hay diferencia, sobretodo en la masa....buenísimos!!!! Eso sí, aunque el sitio es enorme, se llena hasta los topes. Nosotros tuvimos suerte ya que unos se iban en ese momento y se apiadaron al ver a Éric, lo de viajar con un bebé esta genial en ese sentido.

Monasterio de Los Jerónimos.
De nuevo tormenta, así que esperamos un rato y cuando empezó a amainar esta vez cruzamos a la parada del tranvía que nos llevó de vuelta a la parada de metro para así poner fin al día, eso sí como Éric estaba cansado y con hambre antes buscamos un sitio medianamente decente para darle el pecho. Lo único que encontramos fue la estación fluvial, donde en un banco pude darle un poquito. Si estáis amamantando en Portugal no hay problema por dar el pecho en cualquier sitio, según la guía basta con ser un poco discreta...pero bueno esto para gustos los colores. Yo no me tapo especialmente y no estoy teniendo problemas.

Monasterio de Los Jerónimos.
Y así un día más en Lisboa, hoy hemos disfrutado un montón y estamos deseando conocer mañana el barrio de Alfama.


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