martes, 22 de septiembre de 2015

Escocia. Día de lluvia en Edinburgo.



¿Qué haces cuando llueve en Escocia?, pues lo mismo que harías sin lluvia, salir de casa porque no hay otra, el verde no es así porque esté pintado. 

Jugar, jugar y jugar.
Salimos de casa con la lluvia como compañía inseparable y nos dirigimos con el bus 25 a la estación de Waverley, para una vez aquí subir hasta la Royal Mile, nuestro destino es el Museo de la Camera Obscura, un edificio de 5 plantas llenas de sorpresas, con juegos ópticos y diversiones varias. Nada más llegar nos informan que en breve habrá una exhibición en la habitación que da nombre al museo.

¡Nos comemos a Quim!
Se trata de un espejo que refleja la imagen en el interior de una cámara en la cual permanecemos a oscuras para ver reflejada la imagen de la calle, es curioso, la lástima es que al hacer mal tiempo no se ve muy bien, Éric hace alguna intervención haciendo que la guía tenga que parar en algún momento, pero conseguimos que esté entretenido y no tengamos que salir antes de tiempo. Esto está situado en la última planta que tiene una terraza desde la que se puede ver la ciudad, hoy gris por el día que tenemos y húmedo.

¡Nos multiplicamos y besamos!
Vamos descendiendo y nos encontramos ilusiones ópticas, hologramas, espejos que deforman la imagen, juegos de luces y un sinfín de entretenimientos que hace que los tres nos lo pasemos en grande y le dediquemos prácticamente toda la mañana, la entrada nos costó …. Pero la verdad es que es muy recomendable si vas con niños y si no también, sobre todo si el día no acompaña.

Aún con lluvia, es bonito

De aquí nos vamos a comer en frente de el Elephant House, hay un fish and chips, no es muy barato pero es lo que hay, después de comer Éric cae redondo y nos dirigimos al castillo de Edinburgo, como hemos comprado la Explorer Pass este entra por lo que no tenemos que pagar la entrada, antes de comprarla mirar que sitios queréis visitar y calcular el precio de las entradas.

El castillo en remojo
La lluvia no nos da cuartel pero vamos visitando los diferentes edificios, en uno de ellos se encuentran las joyas de la corona escocesa en el interior de una sala protegida con puertas blindadas, aquí solo se puede acceder caminando, si lleváis un carro de bebé os tendréis que turnar, incluso si lleváis una manduca o similar mejor, ya que el suelo de todo el recinto está adoquinado y es un peñazo ir con el carro, sobre todo si el peque va dormido como ha sido nuestro caso.

Una de las cárceles.

Uno de los lugares que más nos ha gustado son la recreación de las cárceles, dan una sensación aproximada de cómo podían vivir los prisioneros en el s.XVIII y principios del S. XIX y no eran muy cómodas.

La otra cárcel más moderna.
Una vez finalizada la visita, salimos a través de la Royal Mile esta vez vamos a un café ya que tenemos una entrada para acceder a Real Mary King´s Close, pero solo podemos acceder uno de nosotros ya que no permiten el acceso a menores de 5 años, es un laberinto subterráneo que sirve de cimientos al ayuntamiento. Es de la época medieval y ha sobrevivido hasta hoy, los guías que lo explican van caracterizados de la época y hacen que sea muy ameno y te hacen ver en las duras condiciones en las que se vivía en esa época y algunas historias personales de gente que vivió en esa época, la entrada la compramos a través de internet, ya que en español hay pocas sesiones y así te garantizas la visita. Este sitio lo descubrí gracias al blog libreta viajera en donde hacen una descripción muy buena http://goo.gl/o1RJWC

En el interior del castillo.
 Una vez finalizada la visita nos volvimos a juntar, Éric ya estaba en plena actividad y sin parar, visitamos la entrada del ayuntamiento y bajamos de nuevo a Princes Street para coger el bus de vuelta a casa. 

Una de las callejuelas que sale de la Royal Mile.


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