sábado, 26 de septiembre de 2015

Escocia. Stonehaven y Castillo de Dunnottar



Hoy empezamos el día con sol, aunque tampoco nos fiamos ya que no es la primera vez que nos pasa que empieza el día bien y luego llueve. 


Playa en Stonehaven
Nuestra anfitriona a parte del alojamiento por 5 libras hace desayunos escoceses y queríamos probarlo, es consistente, primero empiezas con unos cereales con leche y luego viene el plato fuerte, bacon, salchicha, huevo, champiñones, alubias y medio tomate. Con semejante desayuno vas  a tope de energía. Éric ya se despierta con las pilas cargadas y Mónica saca unos cacharros de plástico de la cocina para que se entretenga y podamos degustar nuestra fuente calórica, con esto conseguimos contenerlo un poco.

Elena y las fotos
Preparados para afrontar el día emprendemos nuestro viaje hacia Stonehaven, más tarde nos damos cuenta que el GPS trabaja para Visit Scotland porque nos hace una ruta turística en lugar de llevarnos por la autopista, eso sí las carreteras son espectaculares a veces cruzamos túneles que se han formado con las ramas de los árboles a veces no dejan pasar mucha luz. 

Vista del Castillo.
Conseguimos llegar al pueblo de Stonehaven y nos acercamos a la oficina de turismo en donde mientras intentamos enterarnos de lo que nos dice la mujer que lo atiende corremos detrás de Éric para que no le destroce la oficina, nos aconseja no llevar el carro por el paseo de la playa y que podemos ir andando hasta el castillo y así hacemos, pero una vez en la playa vemos que hay un sendero con maderas y que todos los que van con niños…¡llevan carro!, somos los únicos primos que vamos cargados con nuestro hijo que después de un paseo por la playa lo hemos subido a la manduca para llevarlo a la espalda. Cuando llegamos al puerto descubrimos que aún queda un buen trecho hasta el castillo, por lo que volvemos a por el coche para no partirnos la espalda y acercarnos con él.

Castillo de Dunnottar



Castillo de Dunnottar
Justo cuando llegamos empieza a llover, así que aprovechamos para comer unos sándwiches que hemos comprado en un super para después acercarnos al castillo de Dunnottar que es nuestro objetivo en este pueblo, es una fortaleza situada sobre una montaña de 50 metros y tiene pinta de haber sido bastante difícil de acceder por enemigos, de hecho fue una de las fortalezas más seguras de Escocia y leímos que William Wallace incendió una iglesia que hay dentro llena de ingleses, creo que no les haría mucha gracia. La entrada cuesta 6 libras y no entra en la explorer pass. 

Interior del castillo
Vista desde las ventanas del castillo
La fortaleza es espectacular el suelo está cubierto por un manto de césped típico en Escocia, la lástima es que se nos pone a llover justo después de cambiarle el pañal a Éric en un banco ya que no hay cambiador en el lavabo ni sitio, pero nos refugiamos en este para poder protegernos para la lluvia y poder seguir la visita. Visitamos las diferentes edificaciones y tenemos suerte y al cabo de un rato asoma el sol pero ya vemos en el cielo que será por poco tiempo así que aprovechamos para que las cámaras echen humo, a Éric lo ponemos en la manduca, ya que traer el carro aquí es imposible debido a la gran cantidad de escalones que hay para acceder y al poco se duerme, así acabamos la visita y deshacemos los pasos hasta el coche acompañados de la inseparable lluvia.

El faro



Decidimos volver por la costa y a la altura de Montrose vemos un faro e intentamos acercarnos sin equivocamos, cosa que no sucede, pero al final damos con el camino que lleva hasta la edificación. Como Éric sigue sobado me acerco yo, está a algo más de una milla y el tiempo no acompaña pero logro llegar y hacer algunas fotos. Está en una ubicación muy bonita, la luz no es la mejor pero con el objetivo cumplido doy media vuelta para comprobar que el pequeño sigue durmiendo, pedazo siestas se pega. Ya desde aquí volvemos a Carnoustie e ir al parque para que el peque corretee en su territorio. Así concluimos un día que no ha estado nada mal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario