domingo, 18 de diciembre de 2016

Marruecos, Un día muy largo, ya por Marrakech. Segunda parte.

Nos adentramos en el tráfico de Marrakech y al poco nos damos cuenta que aquí cada uno va por su lado, motos que nos pasan de cualquier manera transportando cualquier cosa, coches que nos adelantan por la derecha sin apenas espacio, vamos que hay que ir con mil ojos. Vamos avanzando por la avenida Guemassa, el aeropuerto está en la ciudad por lo que el trayecto es muy corto, menos mal porque no tenemos mucha gasolina, nos lo han dado casi seco. Llegamos hasta un punto en el que no podemos avanzar con el coche, donde hay una especie de parking improvisado aprovechando hasta el último rincón, aquí un chico joven nos dice que podemos dejar el coche toda la noche a cambio de 30 dirhams, aceptamos y cuando estamos cogiendo las mochilas también se ofrece, como no, para acompañarnos al Riad estableciendo su tarifa en 60 dh, le decimos que ya sabemos ir y cargados nos dirijimos al Riad a través de las enrevesadas callejuelas de la medina.
Dentro de la medina
Para no perdernos le vamos preguntando a la gente que regenta los pequeños comercios, ya hemos estado antes en Marruecos y si le preguntas a la gente que aparentemente no está haciendo nada inmediatamente se convierte en tú guía y tienes que sacar más dinero.
Comercio bastante popular
Pero cuando ya estábamos cerca y no conseguíamos dar con el Riad, se nos pegó un chico joven que se ofreció a llevarnos, llegados a este punto no teníamos más remedio, nos llevó por unas callejuelas que despertaron nuestra desconfianza y nos condujo a una solitaria puerta que resultó ser el Riad a unos 150 metros de donde estábamos, pero había que saberlo, así que le dimos 20 dh.
A la espera de un cliente
El Riad L'Harmattan es precioso, la persona que nos abrió la puerta nos ofreció té y nos dijo donde estaban nuestras habitaciones, una vez despojados de nuestro sobrepeso, decidimos salir a dar una vuelta, cambiar dinero y cenar, nos dió un "plano" para llegar a la plaza Jemaa el Fna, por el camino vimos una tienda en la que vendían carros para niños y tuvimos que comprar uno si queríamos seguir conservando nuestra espalda y brazos, ya que no sabíamos si recuperaríamos el nuestro ni cuándo. Nos tuvimos que dejar 50€ ya que tampoco podíamos coger de los más malos ya que Éric pesa 16 kilos y no duraría ni un día y además que él fuese medianamente cómodo, aunque era más pequeño que el suyo.
¿Quieres algo?
Con Éric en su cochecillo que al principio era reacio a estrenarlo decidimos seguir nuestra marcha, pero no nos dimos cuenta y giramos en la calle equivocada, al cabo de 1h de dar vueltas, preguntar, mirar el plano, ver carteles que indicaban hacia donde estaba la calle, llegamos al punto de partida, sin saberlo habíamos dado la vuelta en círculo, volvimos a empezar después del reset y nos dimos cuenta dónde nos habíamos equivocado y al poco llegamos a la plaza, dimos una pequeña vuelta y nos paramos a cenar en uno que tenían de todo pero resultó ser un fiasco, la carne estaba seca y no comimos muy bien, cuando estás cansado y lo único que quieres es cenar y dormir pasan estas cosas.
Riad L'Harmattan
Después de esta especie de cena decidimos volver al Riad, esta vez por el camino rápido y en algo más de 10 minutos llegamos, menuda vuelta dimos antes, nos fuimos a dormir ya que al día siguiente nos esperaba una ruta larga ya que nos dirigíamos a Uarzazate.

¿Salimos a explorar?

2 comentarios:

  1. Que suerte poder viajar a sitios tan bonitos como estos,gracias por este tipo de post porque para quien no puede viajar como yo,al menos conocemos un poquito :)

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  2. Gracias! Seguro que algún día podrás realizar un viaje a algún sitio que te guste, a veces los sueños se cumplen ;)

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