lunes, 6 de noviembre de 2017

Montseny, orientación en familia.

Hoy en día hay muchas opciones para pasarlo bien en familia y os vamos a contar una que realizamos en el Montseny a pocos quilómetros de Barcelona y rodeados de naturaleza con unas vistas preciosas.

Acercándonos al restaurante
Si hay algo que les guste a los niños a parte de explorar en la montaña es proporcionarles algún aliciente más. Alrededor del restaurante el Bellver hay un circuito permanente de orientación, cuando lo visitamos hace unos cuantos años había unos pocos hitos, en la actualidad el circuito dispone de 20. Pensamos que Éric disfrutaría de esta experiencia así que con otros amigos junto y sus hijas de la misma edad compartimos la aventura.

Hay que marcar el mapa
Este circuito es apto para todos los públicos, no hay un desnivel excesivo y tampoco se trata de una competición, lo importante es pasarlo bien.

Hasta el restaurante se puede llegar en coche y aparcar muy cerca, después de tomar algo en la terraza con unas vistas de la zona increíbles compramos el mapa que solo cuesta 2€, uno para cada familia, así cada niño se siente protagonista de la experiencia. En el mapa se describen los diferentes puntos que hay que encontrar y en el plano una aproximación de donde pueden estar, además los 20 números donde deberemos marcarlos cuando encontremos cada hito con la pinza que hay en el, necesitaremos una brújula si no la tenéis hay apps para móvil que os harán la función.

Vista desde la Ermita de Tagamanent
Los peques empezaron con muchas ganas, muy cerca del restaurante está el primer punto, pero no diremos donde, eso lo tendréis que descubrir vosotros. La ruta además sirve para explorar la zona, el día acompaña y la visibilidad del entorno es magnífica, incluso se ve el Pirineo sin problemas.

Al principio nos cuesta encontrar las ubicaciones pero en cuanto le vamos cogiendo el truco es más fácil localizarlos, no esperéis tropezaros con ellos por el camino, hay que trabajar y encontrarlos ahí está la gracia.

Restaurante El Bellver desde la Ermita

Nuestro objetivo era hacer los 10 primeros, pero no empezamos muy pronto y cuando íbamos por el quinto decidimos pararnos a comer ya que había hambre, como llevábamos la comida buscamos un sitio a los pies de la Ermita de Tagamanent, Éric encantado con el picnic ya que le gusta mucho y encima con amigas que más se puede pedir.

Uno de los hitos
Después de disfrutar de los suculentos manjares seguimos la búsqueda, los niños seguían a tope incluso corriendo al siguiente punto, todos estábamos contentos con la experiencia y para cuando llegamos al restaurante de nuevo ya llevábamos 9 de los 10 que teníamos como objetivo, así que hicimos parada para qué merendasen los peques y reponer fuerzas. El último hito que nos habíamos propuesto está al lado del aparcamiento y lo descubrió Éric, ¡vaya crack!

Disfrutando de la terraza del restaurante
Ahora ya solo nos falta volver otro día para completar los otros 10 puntos que nos faltan, que seguro lo haremos ya que nos hemos divertido mucho.

Aquí os dejamos un link de como llegar hasta la zona:

http://lacalma.net/com-arribar/

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