martes, 2 de enero de 2018

Santander. Península de la Magdalena.

En nuestro accidentado viaje a Santander no pudimos ver muchas cosas debido a la lluvia, enfermedades, así que fuimos haciendo escapadas.

La península Magdalena la visitamos dos veces una Éric y Quim ya que Elena estaba con fiebre y otra día fuimos con ella para que lo conociera ya que merece mucho la pena visitarla.

Pedazo Arcoíris
Nosotros fuimos en coche, hay una zona de aparcamiento al lado de la playa del camello y desde aquí andando se llega en cinco minutos a la entrada de la península.

Lo recomendable es hacer una primera toma de contacto subidos al tren turístico que recorre la península, está justo en la entrada y es muy económico, se llama…. “El Magdaleno”. Es el típico tren de gasoil que arrastra dos vagones y a Éric ya le vale, contentísimo de subir.

El Magdaleno haciendo su ruta
A medida que realizamos la pequeña ruta, hay una locución que explica los diferentes sitios que vamos recorriendo, contando una breve historia sobre cada lugar.

Nada más comenzar hay un terreno bastante grande donde se juegan competiciones de Polo bastante importantes, para luego pasar por las caballerizas reales hoy convertido en alojamiento, al lado hay una zona de juegos para los niños que Éric no pudo probar porque o bien estaba mojado o llovía. 

A la búsqueda del charco ideal
También se encuentra la playa de los Bikinis, ya que aquí las estudiantes extrajeras que venían a los cursos de verano en la universidad los utilizaron por primera vez en el país y en esa época que no estaban acostumbrados a ver tanta chicha se alborotaron. 

El Faro en la isla de Mouro
Poco a poco nos acercamos al Palacio, pero antes muy cerca de la península se encuentra la isla de Mouro en la que solo hay un faro, seguro que con temporal es impresionante ver como chocan las olas contra ella.

Playa de los Bikinis
En seguida llegamos al Palacio, que es la construcción que corona la península, este era la sede de verano del rey Alfonso XIII y Victoria Eugenia, esto atrajo a la burguesía y aristocracia a Santander, en 1933 el edificio se convirtió en sede de la Universidad de verano de Santander, que hoy lo gestiona la Universidad Internacional Menéndez Pelayo que realiza los prestigiosos cursos de verano.

Palacio de la Magdalena
Comenzamos el descenso desde el Palacio hasta el museo al aire libre “El hombre y el mar” que hace homenaje al marino Vital Alvar, hay tres galeones que utilizó para realizar una travesía por el Océano Atlántico y una réplica de una balsa con la que cruzó el Pacífico en 1970, el viaje más largo de la historia en una embarcación tan frágil, la vela que llevaba la pintó el mismísimo Salvador Dalí.

La gran zona de juegos
La ruta acaba en un pequeño parque marino, en el que hay algunos pingüinos, focas y leones marinos, que se pueden observar gratuitamente.


Nos volvemos junto a Elena para contarle nuestra aventura para otro día volver con ella y realizar de nuevo el recorrido en el Magdaleno y dar un paseo por la península tranquilamente, ese otro día pudimos disfrutar algo más, pero la lluvia nos acabó echando.
Faro de Cabo Mayor

No hay comentarios:

Publicar un comentario