lunes, 19 de marzo de 2018

Visitamos las Cuevas del Drach.

Hoy era el único que día que teníamos una cita programada, visitar las Cuevas del Drach. Habíamos comprado las entradas con antelación, aunque es temporada baja es mejor asegurar ya que se tarda aproximadamente una hora en llegar desde Palma y tampoco nos queremos quedar en la puerta.

Éric escalando en la entrada
Tal como llegamos y después de aparcar nos dirigimos a la entrada, si las habéis comprado por internet podéis ir directos a la entrada de la cueva. Lo que no nos esperábamos es que hubiese tanta gente. No puedes entrar por libre si no a unas horas establecidas y los grupos son bastante numerosos, puede que seamos unos 100.
Siglos de formación
Pensando que dentro haría frío, todos entramos abrigados y resulta que la temperatura de la cueva era más alta que la exterior por lo que en cuanto accedemos al interior mis gafas (Quim) se empeñan y no veo un pimiento, para animarlo más las ópticas también se empañan y tenemos que limpiarlas continuamente para poder hacer fotos. Dejamos pasar todo el grupo para poder ir tranquilos y sin aglomeraciones.

El lago Martel
La temperatura interior está entre los 17 y 21 grados, en verano seguro que se agradecen aunque tampoco se está mal, lo malo es que las cámaras tardaron bastante en coger la temperatura y tuvimos que limpiarlas unas cuantas veces.

Miles de estalactitas creciendo en el techo
A Éric le encanta la cueva y va alucinando con las formaciones, mientras vamos haciendo fotos con los guías escoba detrás de nosotros, hasta que después de un buen rato caminando nos empiezan a apretar ya que todo el mundo está sentado esperando en la zona del anfiteatro junto a un lago, por lo que unos 100 cuellos se giran hacia nosotros esperando a que nos sentemos.

Juego de colores
Tras apagarse las luces, unas barcas aparecen iluminadas con bombillas alrededor del casco que junto a la música clásica que suena en una de ellas le da un aire mágico, la acústica de la cueva es estupenda, el pequeño concierto dura unos 10 minutos y en cuanto vuelve la luz a la cueva nos ofrecen la posibilidad de seguir el recorrido andando o cruzando el lago en las barcas. Cómo es un recorrido muy corto Éric y Elena lo hacen en barca y yo andando.

El agua cristalina
Del concierto no pudimos hacer fotos porque está prohibido, pero del resto hicimos bastantes. A partir del lago comienza el ascenso al exterior  tras unos 1200 metros de recorrido se acaba la visita. Ya va siendo la hora de comer así que nos acercamos a una hamburguesería muy conocida, como no nos patrocinan sólo diremos que es la del payaso, así que Elena y Éric encantados.

las formaciones son impresionantes
Cómo hemos quedado por la tarde con nuestro amigo Carles en Palma, regresamos y poco antes de llegar a la ciudad nos perdemos por un camino a propósito para hacer fotos de los molinos típicos de las islas y la luz también invita a hacerlo. Esto de perdernos por caminos nos gusta mucho, a veces hemos descubierto sitios curiosos.

Navegando por el lago
Una vez en Palma nos unimos a nuestro amigo y junto con su hija nos acercamos al parque de Les Estacions, donde hay una zona de juegos grande para que se diviertan los peques y encima hay un tren enorme para jugar donde se lo pasan en grande. Esta pequeña escapada está llegando a su fin ya que el al día siguiente nos tocará volver a Barcelona.

Molino de Mallorca

No hay comentarios:

Publicar un comentario