lunes, 7 de mayo de 2018

Consejos para moverte por Marruecos

Cuando viajas a un país totalmente diferente al tuyo al principio vas muy perdido, puedes haber oído algo, te han dado algún consejo, pero cuando estás en el meollo te van ocurriendo cosas que no esperabas y tienes que improvisar, aquí os dejamos algunos consejos basados en nuestra experiencia que esperamos os sean útiles, con este post no pretendemos que penséis que todo el mundo es así, ni mucho menos lo normal es que haya gente que con una sonrisa te invita a entrar y si no lo haces tan amigos.


Reparto de butano
Comerciantes

En Marruecos cuando te mueves por las zonas más turísticas suele haber gente que o bien por necesidad o porque están acostumbrados a funcionar de esa manera, ven al turista cómo una posibilidad de conseguir ingresos a cualquier precio y los métodos utilizados son muy variopintos.
A nosotros nos han entrado de diversas maneras, los más suaves te saludan, si les contestas que es lo normal te preguntan de dónde eres e intentan entablar una conversación en la cual tarde o temprano te invitarán a entrar en su comercio para ofrecerte sus productos, aquí depende de si te apetece o no entrar.

Comprando medicinas para Fierts et Forts
Cuando fuimos de Marrakech a Ouarzazate y paramos para hacer la foto de rigor en el Col du Tichka, se nos acercó un vendedor pidiéndonos una pastilla porque le dolía la cabeza y allí no tienen farmacia, como un tonto piqué (Quim) y cogí el botiquín y le di medio blíster, a continuación me llevó a su tienda que estaba al lado y se empeñó en agradecérmelo ofreciéndome algo de su tienda, le insistí que no hacía falta que se las daba sin pedir nada a cambio, pero se puso bastante pesado y cuando señalé un collar aparentemente de poco valor me dijo que claro algo tendría que pagarle, llegados a este punto la situación ya me estaba cargando y le dije que si quería pastillas ya las tenía y que no me parecía nada bien la argucia que había utilizado para intentar venderme algo y salí para comprobar que a Elena le habían hecho la misma jugada a cambio de un bolígrafo.

Un comercio en Ait Ben Haddou
En Essaouira un vendedor al contestar a su pregunta sobre nuestra procedencia me dijo que tenía un familiar allí y que si por favor podía escribir una carta dictada por él, ya de entrada la cosa no olía bien y como era el final del viaje y ya estás un poco cansado de que te la intenten colar le dije que no podía, además íbamos con Éric y le tocaba merendar, mi negativa le sentó bastante mal y me mandó a la mierda, no se puede tener contento a todo el mundo.

Puesto en la calle
En el último viaje lo que encontramos que se había puesto de moda era que los objetos que había en la tienda los habían confeccionado mujeres sin recursos, nos llegamos a encontrar tantos comercios de este tipo que ya dudábamos si era verdad o no.

El regateo

Que no el reggeton, eso es otra cosa J. Si realmente estás interesado en un artículo, a no ser que estés en Essaouira que no es necesario regatear, te pedirán que pongas tú el precio que consideras, en otros sitios directamente te dicen el valor y entonces empieza el juego, normalmente le ofreces un precio por debajo de la mitad de lo que te ha dicho él y así vamos jugando con las cifras hasta que llegas a un número intermedio en el cual si tienes la impresión de que es justo accederás a la transacción, nos ha pasado que ya habíamos comprado un artículo similar en otra tienda y este otro pedía demasiado y al final no se lo hemos comprado porque no se ha bajado del burro. Si no estás interesado y solo tienes curiosidad te meterás en un lío que según la pericia del vendedor te costará abandonar el lugar.


Col du Tichka
Los niños

En Chefchaouen se nos acercaban continuamente niños pidiendo dinero, consideramos que es mejor no hacerlo ya que con esta actitud provocamos que sea una manera fácil de conseguir dinero sin “trabajar”. En la mayoría de Marruecos están encantados si les regalas lápices de colores o similar, dinero como decimos mejor no dar.

Los guías

Cuando entras en una medina se te acercan montones de personas que se ofrecen para guiarte, aquí ya entra vuestro criterio y si creéis que lo vais a necesitar, normalmente suelen ser muy insistentes, en Fez se nos pegó uno que estuvo 5 minutos sin parar de ofrecer sus servicios. Ante un desconocido lo mejor es no aceptar, no sabes donde te llevará ni donde acabarás, ya existen guías oficiales con los que irás seguro y sin problemas.
Un buen consejo si vais a algún alojamiento dentro de una gran ciudad, avisar al hotel para que os manden a alguien donde lleguéis, aunque sea el parking si vais en coche. En Marrakech nos recomendaron varias veces que lo hiciéramos, se nos fue la olla y no avisamos, así que la consecuencia fue un paseo infinito perdiéndonos por las calles, cargados con las mochilas y con algún mal rollo con un supuesto guía que se empeñaba en llevarnos hasta allí.

En venta
Taxis

Existen los Petit Taxi y los Gran Taxi, los primeros se suelen mover por el interior de las ciudades, si no has pactado el precio y tiene taxímetro lo más probable es que no lo ponga en marcha, insiste para que lo haga si no te cobrará lo que le de la gana, si se niega dile que te bajas o negocia el precio.
Los Gran Taxi son mercedes con gran maletero, aquí sí o sí hay que negociar. Acostumbran a utilizarse para hacer distancias más largas, aquí sí que lo vais a flipar, el espacio se aprovecha al máximo y no sale hasta que se llena, eso quiere decir 4 adultos detrás y dos en el asiento del acompañante, el conductor no comparte el suyo, ¡qué listo! J  De Chefchaouen a Fez compartí el asiento con un marroquí durante 3 ó 4 horas, ¡menos mal que era delgado!

Un Grand Taxi
Alquiler de coches

En nuestro segundo viaje alquilamos uno, lo hicimos antes de ir al país en una empresa barata, el coche que nos dieron primero era para llorar, había uno de los parachoques que estaba a punto de caerse y pedimos que nos lo cambiase, la silla para Éric tampoco ofrecía mucha confianza y el segundo coche tampoco era para tirar cohetes pero no parecía que se fuese a desmontar en el primer bache, cuando lo devolvimos ni lo miraron. Si queréis seguridad alquilar con una empresa de nombre conocido, si el presupuesto es más limitado os tocará la aventura cómo a nosotros.

Nuestro coche de alquiler
Restaurantes

Normalmente no suelen colártela, pero en uno cerca de Marrakech, nos metieron un palo que nos dejó temblando, ya que era un bar de carretera, con un menú normal y que no tenía nada de especial, pero el hombre como vio que éramos turistas se aprovechó y como no tenía los precios a la vista lo único que pudimos hacer es quejarnos, ya que nos cobró todo 310 dirhams, cuando en otros sitios nos habían cobrado unos 200 dirhams por un menú similar.

Preparando la comida

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